MONS. GONZALO LOPEZ M.

MONS. GONZALO LOPEZ M.

sábado, 28 de febrero de 2015

Las religiones rechazan todo fundamentalismo


Manifiesto en la clausura del IX Seminario del IERMA

"Hemos venido a denunciar toda violación de los derechos y libertades inalienables de cualquier ser humano. Hemos venido a rechazar toda instrumentalización de la religión, y del nombre de Dios, para violentar a cualquier persona. Estamos seguros de que en nombre de Dios no se puede violentar nunca a nadie, no se puede justificar ninguna violencia o injusticia. Para nosotros, en nombre de Dios no se puede. Pero tampoco se puede hacer en nombre de una persona, de un poder, de una cultura, de una ideología".

Estas palabras forman parte de manifiesto de las religiones por la paz que se ha proclamado en la clausura del IX Seminario del IERMA (Instituto de Estudios sobre Religiones y Mundo Actual), de la Universidad de La Salle, celebrado en Madrid el pasado jueves, 26 de febrero.

Además de mostrar su rechazo a la violencia y a todo fundamentalismo, las religiones han testimoniado con su trabajo y sus proyectos que otro mundo sin violencia es posible en condiciones de paz y justicia.

El colegio de los Hermanos de La Salle en Jaffa, en Israel, y la Universidad de Belén, en Palestina, también de La Salle, han compartido su experiencia mostrando que es posible convivir en paz con diversidad de credos, incluso en contextos complicados. Ambas realidades educativas se han presentado en el Seminario del IERMA como oasis de paz para alumnos, familias y profesores siendo estos de diferentes religiones.

En la intervención inaugural del Seminario se han abordado también los recientes acontecimientos de París, de Copenhague, de los 21 cristianos coptos condenando expresamente estos actos fanáticos y denunciando que estas situaciones, cuya lista es lamentablemente larga, son demasiadas y deben cesar lo antes posible.

El director del IERMA, Carlos Esteban Garcés, ha reivindicado la dignidad de toda persona como referencia inalienable para todas las culturas, los pueblos, las ideologías, pero también para todas las religiones. Solo desde esta dignidad humana se puede comprender a fondo el sentido y los límites de la libertad, también de la libertad de expresión.

El profesor Esteban Garcés ha explicado en qué medida Je suis Charlie, nosotros lo somos porque ningún acto violento tiene justificación y las víctimas merecen nuestra sincera solidaridad. Pero también ha indicado en qué medida Je ne suis pas Charlie, no lo somos porque comprender bien la libertad, la de expresión como todas las otras, solo puede hacerse en referencia a la dignidad humana de la que emana, y estando así referida a la dignidad, no puede absolutizarse hasta violentar a las personas.

Además de los proyectos educativos de los Hermanos de La Salle, han compartido su perspectiva diversos representantes de algunas tradiciones religiosas. Luis Morente, asesor de la Federación de Comunidades Budistas de España, ha explicado que desde el punto de vista budista, el ejercicio de la violencia en nombre de Dios es un contrasentido que debería suponer el replanteamiento de la propia religión que la origina. Ninguna idea, ha añadido, capaz de producir muerte o sufrimiento puede ser llamada religión.

Mario Stofenmacher, Rabino de la Comunidad Judía Masorti BET-EL, en representación de la Federación de Comunidades Judías de España, ha comentado que vivimos en una época en la que hemos conquistado la sanidad, la seguridad, el bienestar, etc, pero estas maravillas construidas durante generaciones desaparecen y se diluyen cuando la violencia se hace presente. No podemos construir desde la violencia, ha denunciado, invitando a trabajar, perseguir y cuidar los pilares sobre los que se sustenta el mundo, la creación de D's: la justicia, la bondad y la paz. El mundo ha sido creado para nosotros. Somos por tanto nosotros los responsables de esta tarea.

Sami El Mushtawi director del Departamento Cultural del Centro Cultural Islámico de Madrid, ha proclamado que el islam rechaza la violencia en todas sus formas y aboga por la paz. Ha denunciado que no existe un estado islámico propio de la religión musulmana, porque creen en el Estado civil. El vocablo SALAM, paz, -ha explicado- es constantemente reiterado en El Corán, la paz es uno de los nombres de Dios. Dios invita a la morada de la paz e informa que la Paz predominará entre los moradores del Paraíso (10:10). Estoy seguro, ha añadido, que en todas las culturas y religiones hay gente capaz de tolerar, de comprender y de dialogar con los demás, espero que se unan para hacer un mundo mejor.

Ana Calvo Tello, en representación de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España, ha indicado que los evangélicos y protestantes creemos que Dios es amor y esto nos debe impulsar a respetar a los que son diferentes a nosotros, a reconocer la dignidad del prójimo y su derecho a vivir con nosotros. El mensaje de Jesucristo nos insta a renunciar a la violencia y a trabajar a favor de la reconciliación y resolución pacífica de los conflictos. Debemos comprometernos también a denunciar a los que se amparan en la religión para ejercer la violencia, no son nuestros ni representan nuestra creencia, denunció. Concluyó citando un discurso de Martin Luther King en 1964, en la Universidad de Oslo cuando fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz: "Tarde o temprano todos los pueblos del mundo tendrán que hallar una manera de vivir en paz y con ello transformar este lamento universal en un creativo Salmo de hermandad (...). Me niego a aceptar la desesperanza como la respuesta final a las ambigüedades de la historia (...). Creo también que un día, toda la humanidad se inclinará ante el poder de Dios".

El Seminario ha concluido con la proclamación de un manifiesto que expresa el sentir compartido de todas las tradiciones religiosas presentes en el acto, también algunas que estuvieron presentes y no intervinieron explícitamente. El manifiesto se apoya en el discurso de Martin Luther King, de 1963, Yo tengo un sueño. Actualizado ahora como Nosotros tenemos un sueño de paz entre las religiones y para todo el mundo.

Manifiesto de las religiones por la paz

El discurso de Martin Luther King, pronunciado el 28 de agosto de 1963
desde las escalinatas del Monumento a Lincoln
durante la Marcha en Washington por el trabajo y la libertad,
es un emblema de los valores universalmente deseados.
Está considerado como uno de los mejores discursos de la historia,
y tiene significativas referencias bíblicas.

Hoy queremos parafrasear aquel discurso,
nos apoyamos en Martin Luther King para prolongar su sueño y ampliarlo.

Actualizamos aquel sueño que era
"de esperanza para millones de esclavos negros,
chamuscados por las llamas de una maldita injusticia",
y hoy queremos que sea esperanza de paz y justicia
para todos los hombres y mujeres de nuestro planeta,
de cualquier edad, y en cualquier rincón del mundo.

Hace cien años, empezaba en 1963 Luther King,
hace miles de años, decimos nosotros hoy aquí,
la humanidad empezó a soñar un cielo nuevo y una tierra nueva,
empezamos a soñar una utopía de paz para todo el mundo,
un proyecto de libertad, de justicia, de fraternidad para toda la humanidad.
Este sueño humano comenzó hace mucho tiempo
en algunas personas y pueblos de nuestro historia.

viernes, 27 de febrero de 2015

“Empresarios de la muerte”

 
Pedro Pierre

Es la expresión que acaba de utilizar el papa Francisco para condenar el tráfico de armas en el mundo. Cuando se piensa que la paz va por fin a llegar en Palestina, en Irak y Siria, en Pakistán, en Libia y África… nuevos frentes de guerra se van abriendo, decenas de muertos están anunciados, entre ellos siempre muchos civiles, y miles y miles de familias que tienen que tomar el camino del exilio. Uno se pregunta, dolorosamente, hasta cuándo.

Además, solo se puede quedar horrorizado frente a las masacres y ejecuciones diabólicas del Estado Islámico: ¿hasta dónde se puede llegar cuando se mata en nombre de la religión? En la historia del cristianismo, los católicos no somos libres de culpas: solo hace falta recordar la invasión española y europea de nuestro continente. Guardémonos de condenar sin más. Busquemos las causas de tal barbarie de ayer y de hoy, porque quien no conoce la historia está pronto a repetirla.

Por esta razón el papa Francisco no se queda en lamentar y condenar. Busca las causas, las muestra del dedo y las califica. Los grandes responsables son los países exportadores de armas: estos son los grandes culpables, porque son, según sus palabras, “empresarios de la muerte”. A la cabeza están Estados Unidos, Rusia, Francia y, no muy lejos en la lista, Brasil. Esto existe porque no hemos sabido protestar, ni sabemos presionar lo suficiente para que se cierren estos cementerios de vidas humanas.

Por otra parte, nos gustan las películas de guerras; unos periódicos se dedican a la morbosidad de publicar hechos de sangre; los niños juegan sin control con juegos de violencia exterminadora; varias de nuestras discusiones se terminan en peleas; ¿cuántas armas diseminadas en las manos de los ecuatorianos? Existe mucho trecho que caminar, primero para tomar conciencia de que estamos todos involucrados en hechos de violencia. No valoramos la fuerza y grandeza de la no violencia. ¿Qué sabemos de los derechos humanos cuyo mayor objetivo es la defensa y promoción de la vida? ¿Qué sabemos de la no violencia activa y colectiva de un Gandhi y de los muchos grupos no violentos que existen en todos los países? ¿Cómo hacemos retroceder entre nosotros el racismo contra los indígenas y los negros, raíz malévola de la violencia? ¿Cómo somos artesanos de paz en nuestro medio, construyendo relaciones, simples relaciones de vecindad amistosa, de escucha benévola, de respeto fraterno, de tolerancia generosa?

¿Habremos entendido bien la historia de Caín que mata a su hermano Abel por mera envidia? En esta envidia, en la ambición de tener y de poder, en ese orgullo de querer ser más que los demás están las raíces de la violencia mortal: desconocer al otro, marginarlo, pisotearlo, eliminarlo. Hoy Caín y Abel son pueblos enteros: unos que se dedican a matar por envidia, ambición y orgullo; y otros, millones, que sucumben al tributo de la muerte injusta. Tiene que sonar nuevamente por nuestras voces y nuestras vidas esta divina pregunta: “¿Dónde está tu hermano?”.

¿Qué hemos hecho con él?

jueves, 26 de febrero de 2015

Falla el putsch de Obama en Venezuela - Estados Unidos, Alemania, Canadá, Israel y el Reino Unido participantes en la «Operación Jericó»

El presidente Obama con su consejero para Latinoamérica, Ricardo Zúñiga. Al fondo, la consejera de Seguridad Nacional, Susan Rice.
© White House

Una vez más, la administración Obama trata de cambiar por la fuerza un régimen que se resiste a sus designios. El 12 de febrero de 2015, un avión propiedad de Academi (ex Blackwater) disfrazado con las insignias de las fuerzas armadas de Venezuela debía bombardear el palacio presidencial de Caracas para eliminar físicamente al presidente Nicolás Maduro. Los conspiradores tenían previsto poner en el poder a la ex diputada María Corina Machado y hacerla aclamar de inmediato por varios ex presidentes latinoamericanos.

El presidente Obama había emitido un claro aviso. Lo puso por escrito en su nueva doctrina de defensa (National Security Strategy): «Estamos del lado de los ciudadanos cuyo pleno ejercicio de la democracia está en peligro, como los venezolanos». Siendo Venezuela, desde la adopción de la Constitución de 1999, uno de los Estados más democráticos del mundo, esa frase presagiaba lo peor en materia de intentos destinados a impedir su marcha por el camino de la independencia y la redistribución de la riqueza nacional.

Era el 6 de febrero de 2015. Washington terminaba de planificar el derrocamiento de las instituciones democráticas de Venezuela. El golpe de Estado estaba planificado para el 12 de febrero.

La «Operación Jericó» contaba con la supervisión del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), bajo la responsabilidad de Ricardo Zúñiga. Este «diplomático» es el nieto de otro Ricardo Zúñiga, el presidente del Partido Nacional de Honduras que organizó los golpes militares de 1963 y de 1972 a favor del general López Arellano. El Ricardo Zúñiga que ahora trabaja en la Casa Blanca dirigió desde 2009 hasta 2011 la estación de la CIA en La Habana, donde reclutó agentes y los financió para fabricar una oposición contra Fidel Castro a la vez que negociaba la reanudación de las relaciones diplomáticas con Cuba, finalmente anunciada en 2014.

Como siempre en ese tipo de operaciones, Washington se esfuerza por no parecer implicado en los acontecimientos que sin embargo dirige. La CIA organiza y dirige a los golpistas a través de organizaciones supuestamente no gubernamentales: la NED (National Endowment for Democracy) y sus dos tentáculos de derecha, el International Republican Institute (IRI) y de izquierda, el National Democratic Institute (NDI); la Freedom House y el International Center for Non-Profit Law.

Además, Estados Unidos siempre recurre a sus aliados utilizándolos como contratistas en ciertos aspectos del putsch. Esta vez participaron al menos Alemania –a cargo de la protección de los ciudadanos de los países de la OTAN durante el golpe–, Canadá –a cargo del control del aeropuerto internacional civil de Caracas–, Israel –encargado de garantizar los asesinatos de varias personalidades chavistas– y el Reino Unido –a cargo de la propaganda de los golpistas. Finalmente, también moviliza sus redes políticas para que reconozcan a los golpistas: en Washington, el senador Marco Rubio; en Chile, el ex presidente Sebastián Piñera; en Colombia, los ex presidentes Álvaro Uribe Vélez y Andrés Pastrana; en México, los ex presidentes Felipe Calderón y Vicente Fox; en España, el ex presidente del gobierno José María Aznar.

Para justificar el putsch, la Casa Blanca había estimulado grandes empresas venezolanas a retener en sus almacenes enormes cantidades de productos de primera necesidad. La no distribución de esos productos tenía como objetivo provocar grandes colas ante los comercios y el estallido de motines estimulados por la acción de provocadores infiltrados entre los consumidores descontentos. La maniobra fracasó ya que, a pesar de la escasez artificialmente provocada durante enero y febrero y de las colas ante las tiendas, los venezolanos nunca llegaron a atacar los comercios.

Para reforzar el sabotaje económico, el presidente Obama había firmado, el 18 de diciembre de 2014, una ley que impone sanciones contra Venezuela y contra varios de sus dirigentes. Oficialmente, Washington decía querer sancionar a las personalidades responsables de la represión contra manifestaciones estudiantiles. En realidad, desde el inicio del año, Washington estaba pagando un salario -4 veces superior al ingreso medio de los venezolanos– a los miembros de pandillas que se dedicaban a agredir a las fuerzas del orden. Estos falsos estudiantes asesinaron a 43 personas en varios meses y sembraban el terror en las calles de Caracas.
 
El ex número 2 de la ISAF en Afganistán, general Thomas W. Geary, actualmente al mando de la inteligencia del SouthCom.
La acción militar estaba bajo la supervisión del general Thomas W. Geary, desde la sede del SouthCom en Miami, y de Rebecca Chavez, desde el Pentágono. Como subcontratista de la parte militar del golpe aparecen el ejército privado Academi (ex Blackwater); una firma actualmente administrada por el almirante Bobby R. Inman (ex jefe de la NSA) y John Ashcroft (ex secretario de Justicia de la administración Bush).

Según esa parte del plan, un avión militar Super Tucano, matrícula N314TG, comprado por Academi en Virginia, en 2008, para asesinar a Raúl Reyes, número 2 de las FARC colombianas, avión falsamente identificado con las insignias de las fuerzas armadas de Venezuela, debía bombardear el palacio presidencial de Miraflores y otros objetivos entre los que se encontraban la sede del ministerio de Defensa, la dirección de Inteligencia y la sede de TeleSur, el canal de televisión multinacional creado por el ALBA. El avión se hallaba en Colombia, el cuartel general de los putchistas había sido instalado en la embajada de Estados Unidos en Bogotá –la capital colombiana– con la participación del embajador estadounidense Kevin Whitaker y de su segundo, Benjamin Ziff.


Varios oficiales superiores, activos y retirados, habían grabado de antemano un mensaje a la Nación anunciando que habían tomado el poder para restaurar el orden en el país. También estaba previsto que suscribirían el plan de transición, publicado en la mañana del 12 de febrero de 2015 en el diario El Nacional y redactado por el Departamento de Estado estadounidense. El plan incluía la formación de un nuevo gobierno, encabezado por la ex diputada María Corina Machado.

El golpe de Estado pondría en el poder a María Corina Machado. El 26 de enero de 2015, la ex diputada recibía en Caracas a sus principales cómplices extranjeros.

María Corina Machado fue presidenta de Súmate, la asociación que organizó y perdió el referéndum revocatorio contra el presidente Hugo Chávez Frías, en 2004, utilizando para ello –ya en aquel momento– los fondos de la NED (National Endowment for Democracy) y los servicios del publicista francés Jacques Seguela. A pesar de aquella derrota, María Corina Machado fue recibida con honores por el presidente George W. Bush en el Buró Oval de la Casa Blanca el 21 de marzo de 2005. Después de ser electa en 2011 como representante del Estado de Miranda, el 21 de marzo de 2014 María Corina Machado se presentó ante la Organización de Estados Americanos (OEA) como jefa de la delegación de Panamá a ese foro continental y fue inmediatamente destituida de su cargo de diputada por haber violado así los artículos 149 y 191 de la Constitución de Venezuela.

Para facilitar la coordinación del putsch, María Corina Machado organizó en Caracas, el 26 de enero, un coloquio denominado «Poder ciudadano y Democracia hoy», en el que participaron la mayoría de las personalidades venezolanas y extranjeras vinculadas a la intentona golpista.


¡Mala suerte! La Inteligencia Militar venezolana estaba vigilando a las personalidades sospechosas de haber fomentado un complot anterior para asesinar al presidente Maduro. En mayo de 2014, el fiscal de Caracas había acusado a María Corina Machado, el gobernador Henrique Salas Romer, el ex diplomático Diego Arria, el abogado Gustavo Tarre Birceño, el banquero Eligio Cedeño y el hombre de negocios Pedro M. Burelli, quienes negaron haber escrito sus propios e-mails afirmando que habían sido falsificados por la Inteligencia Militar. Por supuesto, todos eran cómplices.

Al seguir la pista de estos conspiradores, la Inteligencia Militar descubrió la «Operación Jericó». En la noche del 11 de febrero, los principales líderes de la conspiración y un agente del Mosad israelí fueron arrestados y se reforzó la protección aérea de la capital venezolana. Otros implicados fueron arrestados el 12 de febrero. El día 20, las confesiones de los arrestados permitieron la detención de otro cómplice: el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma.

El alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, era el agente de enlace con Israel. Ledezma había viajado secretamente a Tel Aviv, el 18 de mayo de 2012, para reunirse con el primer ministro israelí Benyamin Netanyahu y con el ministro de Relaciones Exteriores Avigdor Lieberman actuando como representante del jefe de la oposición venezolana, Henrique Capriles Radonski.

El presidente Nicolás Maduro compareció de inmediato en televisión denunciando a los conspiradores [1]. Mientras tanto, en Washington, la portavoz del Departamento de Estado hacía reír a los periodistas que recordaban el golpe de Estado organizado por Obama en 2009 en Honduras o más recientemente, en enero de 2015, en la intentona golpista de Macedonia, al declarar: «Esas acusaciones, como todas las anteriores, son ridículas. Es una política de hace tiempo, Estados Unidos no apoya las transiciones políticas por medios no constitucionales. Las transiciones políticas deben ser democráticas, constitucionales, pacíficas y legales. Hemos visto varias veces que el gobierno venezolano trata de desviar la atención de sus propias acciones acusando a Estados Unidos u otros miembros de la comunidad internacional por los acontecimientos en el interior de Venezuela. Esos esfuerzos reflejan falta de seriedad de parte del gobierno de Venezuela al enfrentar la grave situación que está confrontando.»

Para los venezolanos, este golpe de Estado abortado plantea un grave dilema: ¿Cómo mantener la democracia cuando los principales líderes de la oposición están en la cárcel por haber preparado crímenes en contra de la democracia?

Para quienes aún creen, erróneamente, que Estados Unidos ha cambiado, que ese país ha dejado de ser una potencia imperialista y que ahora defiende la democracia en el mundo, la «Operación Jericó» es un obligado tema de reflexión.

Estados Unidos contra Venezuela
En 2002, Estados Unidos organizó un golpe de Estado contra el presidente democráticamente electo Hugo Chávez Frías [2] y posteriormente asesinó al juez venezolano a cargo de la investigación, Danilo Anderson [3].
En 2007, Estados Unidos intentó un cambio de régimen organizando en Venezuela una «revolución de color» con la participación de grupos trotskistas [4].
En 2014, Estados Unidos pareció renunciar a su objetivo y respaldó grupos anarquistas que realizaron innumerables actos vandálicos para desestabilizar Venezuela, lo que los venezolanos llaman la Guarimba [5].

miércoles, 25 de febrero de 2015

Iglesia todavía no aprendió a vivir en una ‘política de comunión’, afirma Marcelo Barros [ENTREVISTA ESPECIAL]


Tatiana Félix
Periodista d Adital

La Teología de la Liberación vive hoy un momento de refortalecimiento y difusión de sus ideas en la figura del Papa Francisco. Aunque no se considere adepto del pensamiento de esa corriente del Cristianismo, el Sumo Pontífice ha difundido en todo el mundo fundamentos del mensaje liberador.

Para comentar este contexto, el monje benedictino y escritor Marcelo Barros conversó en exclusividad con Adital, durante el 11º Encuentro Nacional de la Pastoral de la Juventud (ENPJ), realizado en enero de este año, en Manaus, Estado de Amazonas, Brasil.

Barros cree que actualmente los grandes temas de la humanidad pasan primordialmente por las juventudes y por una cultura del "buen vivir”, respetando pueblos, tradiciones y culturas. En la relación dialógica entre la vida concreta y la espiritualidad, el escritor también señala que la Iglesia Católica aún no aprendió a vivir en una "política de comunión” y que el desafío de Francisco pasa por ese camino.

Adital – ¿Cree usted que los jóvenes van a apropiarse de las ideas de la Teología de la Liberación? ¿Cómo comprometer a la juventud en esta temática?

MB – La Teología de la Liberación tiene que incorporar hoy los grandes temas, que son los temas de la juventud. Entonces, por ejemplo, toda la cuestión de la relación de géneros, específicamente los nuevos desafíos, como la cuestión del homoerotismo, de todos esos desafíos éticos y morales que tocan a la familia, que tocan las relaciones humanas, tienen que ser incorporados en la Teología de la Liberación. Como también la cuestión de la cultura del Buen Vivir, toda la cuestión ecológica, indígena y negra.

Adital – En su opinión, ¿el ascenso de los gobiernos progresistas en América Latina contribuye a una apertura para una recuperación de la Teología de la Liberación?

MB – Sin ninguna duda, inclusive algunos de ellos como Rafael Correa [presidente de Ecuador], fue formado dentro de los campos de la Teología de la Liberación. Ahora, lo que es importante es que la Teología de la Liberación siempre es parte de las bases y de los pequeños, y no de los gobiernos, pero es bueno tener gobiernos como aliados.

Adital – ¿Cuál es la relación de las ideas del Papa con la Teología de la Liberación?

MB – El Papa Francisco muestra una identidad muy grande con algunos principios fundamentales de la Teología de la Liberación, como el hecho de la inserción en la vida concreta, a partir de los pobres, tener una actitud espiritual que es de amor universal, de apertura... Esto coincide muy profundamente, lo que es importante es que haya una lectura más sistemática, más estructural y no solamente ocasional.

Adital – ¿La llegada del Papa Francisco al Vaticano rescata entonces la Teología de la Liberación? ¿Cuáles son los desafíos que él tiene que enfrentar, sobre todo de los movimientos más opresores, en vista de la opción por los movimientos más oprimidos?

MB – Como el Papa representa una institución que es imperial, que es monárquica, que es piramidal y que, hasta ahora, no aprendió a partir del diálogo, a vivir en una política de comunión en el sentido de igualdad, entonces el desafío es ése. Él, como Papa, debe proponer ese camino nuevo.

Adital – ¿Piensa usted que hay una campaña de difamación en contra del Papa Francisco? Por ejemplo, hay gente que duda de la veracidad de la carta que él envió a los jóvenes aquí del Encuentro...

MB – El Papa Francisco tiene un sentimiento profundo de disgusto por los grandes del mundo. Entonces, en la misma Italia, en Europa, en varios periódicos y medios de comunicación, hubo sí una campaña sistemática en su contra, y es muy importante que su propuesta, que agrada tanto a muchas personas de la humanidad, penetre más en las estructuras de la Iglesia Católica.

Adital – Recientemente ocurrió el atentado contra la revista Charlie Hebdo, en París, que puso en discusión la intolerancia religiosa y la libertad de expresión. ¿Cómo analiza usted esta cuestión? ¿Cuáles los límites de ambas?

MB – Creo que el atentado de París fue una cosa lamentable, sólo podemos condolernos y solidarizarnos con los parientes de las víctimas, pero es en sí el resultado de una expresión cultural de mucha arrogancia, de mucha prepotencia de los franceses, de los europeos, que miran siempre al otro, al musulmán, al árabe, al latinoamericano, al africano, como inferiores, como no teniendo los mismos derechos. Entonces, una cosa es libertad de expresión, la otra es ese rebajamiento de manera sucia, que el otro no puede responder, de la religión y de la cultura. Entonces, mientras no haya un cambio en esa línea, puede haber otros hechos como éste. Lo lamento, no estoy a favor, pero es una violencia provocada por otra violencia. La violencia institucional es mayor.

(Colaboró Marcela Belchior)

martes, 24 de febrero de 2015

Derecho a ofendernos


Werner Vásquez Von Schoettler

Cuánto cuesta entender la ligereza con la que se dice cualquier cosa con el objetivo de justificar un falsa libertad de expresión imaginada a intereses particulares, grupales, corporativos y que para colmo se la presenta como de interés nacional e internacional.

A propósito del debate sobre lo que se dice en redes sociales, se pretende defender el anonimato como una práctica sin límites, para difamar a quien sea, haciéndonos creer que el ejercicio del mismo es un acto de valentía, de ironía, sarcasmo, etc., cuando lo que hay detrás de este es un ocultamiento de la identidad que toma posición de ventaja frente a todos los demás que sí dan cuenta de quiénes son; que hacen un uso adecuado de la palabra en la esfera pública.

El anonimato como recurso para difamar a otros es un acto desleal frente a los principios de equidad y, sobre todo, una forma de denigrar la libertad. Los principios de la libertad están en el renunciamiento que hacemos todos los individuos en una sociedad para construir un marco de funcionamiento racional de convivencia que beneficie a todos y todas. Es una falsedad plantearse una libertad donde cada uno hace lo que le da la gana; es una falacia, ya que existen innumerables vínculos biopsicosociales que nos anteceden y definen como seres humanos y que nos permiten ser seres sociales; basta como ejemplo el propio lenguaje. Invocar a esa falacia de la libertad sin límites es invocar a la irracionalidad de la explotación y el engaño de una ‘sociedad justa’ sustentada en el libre mercado. Sin la satisfacción básica de las necesidades primarias para la vida no existe libertad.

Por eso el anonimato en un mundo globalizado y con alta interdependencia comunicativa no es más que un acto de encubrimiento, de ataque contra la ética colectiva. Donde se quiere hacer uso del anonimato con intención política es dar valor a algo que lo carece de principio y que atenta contra la propia democracia. La democracia exige identidad, memoria e historia.

La redención de las mayorías oprimidas no se ha dado desde el anonimato, por el contrario, ha venido de ellas mismas; siempre recordando los nombres de las víctimas y los victimarios. Reivindicar el anonimato es alimentar el olvido, el miedo, la tortura. Debemos ofendernos cuando se hace uso del mismo para silenciarnos.

Las dictaduras fascistas son ejemplo de anonimato que martirizó a miles y los desapareció. La lucha por saber sus nombres, quiénes fueron, dónde están sus hijos, es un ejemplo de valentía y de libertad. El anonimato no contribuye a la democratización de una sociedad. No contribuye al reconocimiento justo y necesario para combatir las inequidades y las desigualdades.

El capitalismo financiero es otro ejemplo de anonimato perverso. Miles de fondos especulativos, buitres, anónimos; deudas externas ilegítimas, que se juegan en las bolsas del mundo sin control violando los derechos humanos por doquier. Debemos reivindicar la identidad de lo que somos para no permitir nunca más el olvido de la explotación.

lunes, 23 de febrero de 2015

El bien común fue enviado al limbo


Leonardo Boff

Las actuales discusiones políticas en Brasil en medio de una amenazadora crisis hídrica y energética se pierden en los intereses particulares de cada partido. Hay un intento articulado por los grupos dominantes, detrás de los cuales se esconden grandes corporaciones nacionales y multinacionales, los medios corporativos y, seguramente, la actuación de los servicios de seguridad del imperio norteamericano, de desestabilizar el nuevo gobierno de Dilma Rousseff. No se trata solamente de una crítica feroz a las políticas oficiales, hay en acción algo más profundo: el deseo de desmontar y, si es posible, liquidar el PT que representa los intereses de las poblaciones que históricamente siempre han sido marginalizadas. A las élites conservadoras les cuesta mucho aceptar el nuevo sujeto histórico –el pueblo organizado y su expresión partidaria– pues se sienten amenazadas en sus privilegios. Como son claramente egoístas y nunca han pensado en el bien común, se empeñan en sacar de la escena a esa fuerza social y política que podrá cambiar irreversiblemente el destino de Brasil.

Estamos olvidando que la esencia de la política es la búsqueda común del bien común. Uno de los efectos más avasalladores del capitalismo globalizado y de su ideología, el neoliberalismo, es la demolición de la noción de bien común o de bienestar social. Sabemos que las sociedades civilizadas se construyen sobre tres pilares fundamentales: la participación (ciudadanía), la cooperación societaria y el respeto a los derechos humanos. Juntas crean el bien común. Pero el bien común ha sido enviado al limbo de la preocupación política. En su lugar, han entrado las nociones de rentabilidad, flexibilización, adaptación y competitividad. La libertad del ciudadano es sustituida por la libertad de las fuerzas del mercado, el bien común por el bien particular, y la cooperación por la competición.

La participación, la cooperación y los derechos aseguraban la existencia de cada persona con dignidad. Negados esos valores, la existencia de cada uno no está ya socialmente garantizada ni sus derechos asegurados. Como consecuencia, cada uno se siente impelido a garantizar lo suyo: su empleo, su salario, su auto, su familia. Impera el individualismo, el mayor enemigo de la convivencia social. Nadie es animado, por tanto, a construir algo en común. La única cosa en común que queda es la guerra de todos contra todos con vistas a la supervivencia individual.

En este contexto, ¿quién va a implementar el bien común del del planeta Tierra? En un reciente artículo de la revista Science (15/01/2015) 18 científicos enumeran los nueve límites planetarios (Planetary Bounderies), cuatro de los cuales ya ha sido sobrepasados (clima, integridad de la biosfera, uso del suelo, flujos biogeoquímicos (fósforo y nitrógeno). Los otros están en avanzado grado de erosión. Sobrepasar solo esos cuatro puede hacer a la Tierra menos hospitalaria para millones de personas y para la biodiversidad. ¿Qué organismo mundial se está enfrentando a esta situación que destruye el bien común planetario?

¿Quién cuidará del interés general de más de siete mil millones de personas? El neoliberalismo es sordo, ciego y mudo a esta cuestión fundamental como lo viene repitiendo como un ritornello el Papa Francisco. Sería contradictorio suscitar el tema del bien común, pues el neoliberalismo defiende concepciones políticas y sociales directamente opuestas al bien común. Su propósito básico es: el mercado tiene que ganar y la sociedad debe perder, pues es el mercado quien va a regular y resolver todo. Siendo así, ¿por qué vamos a construir cosas en común? Se ha deslegitimado el bienestar social.

Ocurre, sin embargo, que el creciente empobrecimiento mundial resulta de las lógicas excluyentes y predadoras de la actual globalización competitiva, liberalizadora, desreguladora y privatizadora. Cuanto más se privatiza más se legitima el interés particular en detrimento del interés general. Como ha mostrado Thomas Piketty en su libro, El Capitalismo en el siglo XXI, cuanto más se privatiza, más crecen las desigualdades. Es el triunfo del killer capitalism. ¿Cuánto de perversidad social y de barbarie aguanta el espíritu? Grecia ha evidenciado que no aguanta más. Se niega a aceptar el diktat de los mercados, en su caso hegemonizados por la Alemania de Merkel y por la Francia de Hollande.

Resumiendo: ¿qué es el bien común? En el plano infra-estructural es el acceso justo de todos a la alimentación, la salud, la vivienda, la energía, la seguridad y la cultura. En el plano humanístico es el reconocimiento, el respeto y la convivencia pacífica. Por haber sido desmantelado por la globalización competitiva, el bien común deber ser ahora reconstruido. Para eso, es importante dar supremacía a la cooperación y no a la competición. Sin ese cambio, difícilmente se mantendrá la comunidad humana unida y con un buen futuro.

Ahora bien, esa reconstrucción constituye el núcleo del proyecto político del PT y de sus afines ideológicos. Entró por la puerta correcta: Fome Zero (Hambre Cero) transformada después en varias políticas públicas de cuño popular. Intentó poner un fundamento seguro: el nuevo pacto social a partir de los valores de la cooperación y la buena voluntad de todos. Pero el efecto ha sido débil, dada nuestra tradición individualista y patrimonialista. Pero en el fondo permanece esta convicción humanística de base: no hay futuro a largo plazo para una sociedad fundada sobre la falta de justicia, de igualdad, de fraternidad, de respeto a los derechos básicos, de cuidado de los bienes naturales y de cooperación. Ella niega el anhelo más originario del ser humano desde que apareció en la evolución, hace millones de años. Lo queramos o no, incluso admitiendo errores y corrupción, lo mejor del PT articuló y articula ese anhelo ancestral. Por eso puede recuperarse y renovar y alimentar su fuerza de convocatoria. Si no es el PT serán otros actores en otros tiempos los que lo harán.

La cooperación se refuerza con cooperación que debemos ofrecer incondicionalmente.

domingo, 22 de febrero de 2015

Se quedó en el desierto cuarenta días


 

Fray Marcos Rodríguez

(Gn 9,8-15)Hago un pacto con vosotros: El diluvio no volverá a destruir los vivientes
(1 Pe 3,18-22) “Aquello fue un símbolo del bautismo que actualmente os salva.”
(Mc 1,12-15) Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás.

Sin lucha no puede haber victoria. Pedirle a Dios una vida sin problemas es renunciar a desplegar nuestra condición humana.

“Perdona a tu pueblo Señor; no estés eternamente enojado, perdónalo Señor”. ¿Lo recordáis? Esta idea de Dios está en las antípodas del evangelio. Durante siglos, hemos puesto en el perdón de Dios la meta de nuestras relaciones con Él. Jesús nos dice que el perdón es el punto de partida. Nuestro concepto de pecado se basa en el mito de la ruptura. A partir de ahí, la religiosidad consistirá en una recuperación de lo perdido. Hoy tenemos datos para intentar otras explicaciones. Somos fruto de la evolución y seguimos avanzando.

Esto no quiere decir que no falle. El pecado es una de las experiencias más dolorosas y humillantes del ser humano. Lo que tenemos que superar es una explicación demasiado primitiva de fallo y descubrir un modo de afrontarlo que pueda ser útil para superarlo eficazmente. El mal no tiene nada de misterio. Es consecuencia inevitable de nuestra condición de criaturas limitadas. Una inercia de tres mil ochocientos millones de años de evolución, que nos empuja hacia el individualismo, no puede ser contrarrestada por medio millón de años de trayectoria humana, durante la cual la mayoría se limitan a vegetar.

El primer objetivo de todo ser vivo, fue mantener esa vida contra todas las agresiones externas e internas. Esta experiencia se va almacenando en el ADN. Gracias a él, la vida no solo se conservó sino que fue alcanzando cotas más altas de perfección, hasta llegar al “homo sapiens”. Su relativa perfección permite al hombre unas relaciones con lo que no es él completamente distintas; ahora fundadas en la armonía con todo ser. Pero permanece el instinto de conservación que le lleva al individualismo egoísta. La lucha está servida. La visión miope tiene que ser superado por un apropiado conocimiento de sus posibilidades.

Fijaros bien que los tres temas clásicos de la cuaresma son: Oración, ayuno, limosna. En ellos quedan resumidas todas las posibles relaciones humanas: con Dios, con uno mismo, con los demás. La calidad humana del hombre depende de la calidad de sus relaciones. Si no sobrepasan lo puramente instintivo, esas relaciones estarán basadas en un individualismo feroz, buscando el provecho biológico inmediato. Si esas relaciones están basadas en el conocimiento de tu auténtico ser, te llevarán a la armonía con todos los seres.

En los tres ciclos litúrgicos, se lee, el primer domingo de cuaresma, el relato de las tentaciones. Este año leemos a Mc. Es tan breve, que han tenido que añadir unos versículos de relleno. Sin embargo, la concisión no vacía de contenido la narración, sino todo lo contrario. Es impresionante la riqueza del mensaje encerrado en apenas dos líneas.

El hecho de que Mc sea tan breve, siendo el primero que escribió, nos está diciendo que en Mt y Lc, se trata de una elaboración progresiva, y no de un olvido de los detalles por parte de Mc. También pudiera ser que Mt y Lc encontraran ya el relato ampliado en la fuente Q, anterior a Mc. En todo caso, esas diferencias nos estarían demostrando el carácter simbólico del relato, más allá de las limitaciones de tiempo y lugar. Mc está planteando en tres líneas toda la trayectoria human de Jesús.

El objetivo del relato es muy distinto en Mt y Lc, y en Mc. Este último no pretende ponernos en guardia sobre las clases de tentaciones que podemos experimentar. En Mc no hay tres tentaciones, porque plantea toda su vida como una constante lucha contra el mal. La clase de tentaciones que sufre y el resultado de la lucha será el tema de todo el evangelio, por eso no tiene sentido adelantar acontecimientos. En el evangelio de Mc, no vuelve a aparecer Satanás. Su lugar lo van a ocupar instituciones y personas de carne y hueso, que a través de toda la obra intentarán apartar a Jesús de su misión liberadora.

Inmediatamente. Comienza la lectura de hoy con la anodina frase de siempre “en aquel tiempo”. Es interesante saber que en el versículo anterior nos habló de la bajada del Espíritu sobre Jesús en el bautismo. Es muy significativo que el Espíritu se ponga a trabajar, de inmediato. Toda la actuación de Jesús se realiza bajo la fuerza del Espíritu. Este Espíritu, no es todavía el “Espíritu Santo” según la idea que nosotros tenemos; se trata de la fuerza de Dios que le capacita para actuar.

El Espíritu le empujó. El verbo griego empleado es “ekballo” = Empujar, echar fuera. No se trata de una amable invitación, sino de una acción que supone una cierta violencia. El Espíritu no abandona a Jesús, pero le arrastra a otro lugar: el desierto. Al recibir el Espíritu en el bautismo, Jesús no queda inmunizado y apartado de la lucha contra el maligno. Como todo hijo de vecino (hijo de hombre), Jesús tiene que debatirse en la vida para alcanzar su plenitud. Precisamente por haber alcanzado la meta como ser humano, está capacitado para marcarnos el camino a nosotros.

Al desierto. No hace falta resaltar la importancia que tiene la figura del desierto en la espiritualidad del AT. El desierto es el lugar teológico de la lucha, de la prueba; y, superada la prueba, del encuentro con Dios. Es imposible el recordar todo el simbolismo del desierto para el pueblo judío. La clave de su historia religiosa se encuentra en el desierto. Jesús sufre las mismas tentaciones que Israel, pero las supera. No se trata del desierto físico, sino del símbolo de la lucha. Es muy significativo que todos los evangelios nos hagan ver cómo Jesús encontrará a Satanás en su mismo pueblo.

Se quedó en el desierto cuarenta días. El número cuarenta es otra clave simbólica para entender el relato: 40 días duró el diluvio, 40 años pasó el pueblo judío en el desierto. 40 días estuvo Moisés en el Sinaí. 40 días fueron necesarios para que se conviertan los ninivitas. 40 días camina Elías por el desierto. No se trata de señalar un tiempo cronológico, sino de evocar una serie de acontecimientos salvíficos en la historia del pueblo judío, que quedarán superados por la experiencia de Jesús.

Tentado por Satanás. “Peireo” indica más bien una prueba que hay que superar. No puede haber aprobado si no hay examen. ‘Satán’ significa el que acusa en el juicio, exactamente lo contrario que ‘paráclito’, el que defiende en un juicio. En Mt y Lc, las tentaciones tienen lugar al final de los cuarenta días de ayuno. En Mc no aparece el ayuno por ninguna parte, y la tentación abarca todo el tiempo que duró el retiro en el desierto. Mc no nos habla de penitencia, sino de lucha. En Mc todo sucede a la vez y durante los cuarenta días: tentación, presencia de las fieras y servicio de los ángeles.

Estaba entre las fieras. La traducción oficial de “alimañas”, condiciona la interpretación. El texto griego y el latino dice: animales salvajes concretos, conocidos por todos. Puede entenderse como que Jesús está en la vida en medio de todas las fuerzas que condicionan al hombre, unas buenas (Espíritu, ángeles), otras malas (Satanás, fieras) Pero también podría aludir a los tiempos idílicos del paraíso, donde la armonía entre seres humanos y la naturaleza entera, era total. Recordemos que el tiempo mesiánico se había anunciado como una etapa de armonía entre hombres, naturaleza y fieras.

Y los ángeles le servían. Es difícil saber qué quería decir la palabra ángel, tenemos además, el problema de verbo “servir”. El verbo que emplea es “diakoneô” que significa servir, pero con un matiz de afecto personal en el servicio. En el NT “diaconía” es un término técnico que expresa la actitud vital de servicio, de los seguidores de Jesús. Su primer significado era, “servir a la mesa”. Pero aquí este significado iría en contra de todo el sentido del relato, porque indicaría que en vez de ayunar era alimentado por los ángeles. Podría significar las fuerzas del bien, o expresar que Dios estaba de su parte.

sábado, 21 de febrero de 2015

Carta Abierta al cardenal Burke

"Cardenal Raymond Burke, revestido para celebrar hace muy poco tiempo. "
Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

Te escribo estas líneas, hermano Raymond, porque te he sentido inquieto y desasosegado en la entrevista que concediste a France2 hace unos días. No me parece ni caritativo, ni inteligente, arremeter así contra el papa Francisco. Ya te vimos nervioso y levantisco en el Sínodo de las Familias promovido por un papa Francisco esperanzado en que sus colaboradores, -y tú lo eres, eximio, como cardenal de la Iglesia de Roma-, lo ayudarían a encontrar salidas a graves problemas de índole moral que la comunidad eclesial tiene planteados. Te digo, con el corazón en el pecho, y teniendo en cuenta que tú eres uno de los más grandes especialistas teóricos en Derecho Canónico y en Teología Moral, que nuestra Fe, en sí misma, no es una moral, ni una ética. Es el descubrimiento de haber sido llamados por el Señor Jesús, y de poner en Él nuestra vida y nuestra Salvación.

Te recuerdo, con todo respeto, que San Pablo nos dice “porque si nuestra conciencia nos remuerde tenemos a Alguien que es mayor que nuestra conciencia”. Ésta, y otras frases y palabras de Jesús en el Evangelio, con convencen de algo que no todos han admitido, y admiten, en la Iglesia: que aunque la moral sea patrimonio de todos los hombres, y los diez mandamientos fruto de la conciencia humana dirigida por lo que algunos llaman “ley natural”, la Fe en Cristo nos ofrece algo mucho más alto, más seguro, más divino, y, por eso, menos quebradizo. No quieras enmendar la plana al Señor, aunque seas cardenal. Él busca a la oveja perdida, y afirma que “al que poco se le perdona, poco ama”. No pongas obstáculos a que sean muchos los perdonados, y, por tanto, pueda crecer más el amor en la Iglesia, y en el mundo.

Es conmovedor contemplar cómo en la Iglesia se alojan personas, que, como tú, dais más importancia a las normas, leyes y principios, que al amor, al perdón, a la comprensión y misericordia, o a la dulzura en el trato con pecadores, desviados del buen camino, o huidizos de los brazos del Padre. A los que sois de este estilo os convendrá recordar las parábolas de la oveja perdida o del hijo pródigo. Lo que sucede, y esto es muy grave y muy malo, es que muchos olvidan que “la verdad, el camino y la vida” no nos llegan a los creyentes a través de las ideas filosóficas y morales dominantes, o tradicionales (“¡ay de vosotros, fariseos hipócritas, que abandonáis la palabra de Dios para atender a vuestras tradiciones”). No dependemos de una moral oficial y rígida, sino de la Palabra y las actitudes de Jesús, algo que ¿grandes? cerebros en a Iglesia parecen olvidar.

No lleves a mal que el Papa te haya relegado a un puesto casi simbólico, como presidente de la Orden de Malta. Sabes que el Sumo Pontífice tiene poder para hacerte mucho más daño en tu amor propio y en tu legítima autoestima. Da gracias al Señor de que tenemos un papa al que no le incomoda tanto, sino solo lo suficiente, que un cardenal importante, como tú eras, se levante abierta y públicamente contra él. No sé si te hubieras atrevido a algo así con un Juan Pablo II, por ejemplo. O contra Benedicto, al que denominas como maestro de la Fe. Y al que has tenido el dudoso gusto de comparar con Francisco. Sabes que en la Iglesia, ¡gracias a Dios!, hay diversidad de opiniones, y no todos, ni la mayoría, pienso, son de tu opinión. Pero esto es algo maravilloso, que también propicia Francisco, la diversidad de opiniones en la comunidad eclesial.

Recibe mi fraternal abrazo, y mis más fervientes deseos de que la Paz del Señor reine en tu corazón.

viernes, 20 de febrero de 2015

Venezuela y el peligro izquierdista

 

Juan J. Paz y Miño C.

Es difícil pedir reflexiones frías y análisis consistentes cuando se habla de Venezuela. Las pasiones y las opiniones reduccionistas se imponen con más frecuencia.

La imagen de los problemas económicos inmediatos impide considerar que con Hugo Chávez (1999-2013) se superó el camino neoliberal, la hegemonía partidista tradicional y la desinstitucionalización de la democracia.

Se olvida que la Revolución Bolivariana ha contado con sistemático apoyo popular, que se alteraron las bases del poder político anterior, y que por intermedio del Estado fue posible atender a sectores sociales otrora postergados, con educación, medicina, seguridad social, vivienda y mejoras laborales y sociales, todo ello destacado por informes externos, como los de la Cepal o el Pnud.

Se olvida que en Venezuela, así como en otros países con gobiernos de nueva izquierda, se alteró la vida del antiguo país, que estaba agotada en manos políticas oligárquicas. Hacer una “revolución”, como siempre ha ocurrido en la historia de América Latina, despierta fuerzas opuestas, porque hay un “orden” que se altera: formas de vida, instituciones, visiones, conceptos, ideologías, cultura, Estado, poder. Se agudiza la división social y la conflictividad política.

En América Latina toda revolución y todo régimen reformista o progresista, que incline el peso del poder a favor de los sectores populares, siempre despertó beligerantes reacciones de las clases afectadas. La independencia inicial de México (1810), tanto como su revolución de 1910, que tuvieron una enorme base campesina e indígena, fueron traicionadas. Las revoluciones liberales latinoamericanas eran combatidas a bala. En Ecuador el radical Eloy Alfaro fue asesinado (1912) entre otros motivos por sus inclinaciones sociales. Pero es en el siglo XX cuando más se expresan las violentas resistencias de las élites dominantes: los mal llamados “populismos” latinoamericanos de los años 30 y 40 eran combatidos por “comunistas”; la Revolución Juliana (1925) en Ecuador, pionera en promover derechos laborales, era atacada por la regionalista plutocracia bancaria.

Los Estados militares-terroristas, iniciados con el derrocamiento de Salvador Allende (1973) e implantados en el Cono Sur, fueron auspiciados por las burguesías internas aliadas con el imperialismo. Cuba ha sido bloqueada durante más de medio siglo. Y podría seguir con numerosos ejemplos históricos que dan cuenta de la violencia contra toda insurgencia popular y contra todo gobierno que se atreve a cuestionar el poder de las capas dominantes latinoamericanas.

A Venezuela le ocurre lo mismo que a todo gobierno de izquierda en América Latina desde la década de 1960. Su peligro es mayor que las denuncias sobre la guerra mediática y económica. El gobierno venezolano acaba de impedir un nuevo atentado golpista que demuestra la locura del odio antibolivariano. Es que las burguesías oligárquicas, el imperialismo y las ultraderechas están muy claras: hay que acabar con toda izquierda, sea “buena” o sea “mala”. Ya lo han hecho antes.

jueves, 19 de febrero de 2015

Miércoles de Ceniza

 
Pedro Pierre

El mundo está cambiando y seguirá cambiando; y esto está bien, porque la Creación no está terminada: continúa a través de nosotros. El mundo cambia y la Iglesia católica también: el mejor ejemplo es el papa Francisco, que se vale de la pujanza de la experiencia de las iglesias cristianas de América Latina comprometidas con los pobres. Hace 50 años el Concilio Vaticano 2° en Roma había abierto las puertas a lo mejor de la modernidad y había puesto los cimientos doctrinales para orientar estos cambios: quería una Iglesia más seguidora de Jesús y más servicial de la liberación.

Muchas cosas en la Iglesia católica tienen que cambiar, pero no de cualquier manera. El Miércoles de Ceniza es un ejemplo: no tiene sus raíces en el ministerio de Jesús ni en la práctica de las primeras comunidades cristianas. Tiene un sentido negativo: “Recuerda que eres polvo y que al polvo volverás”… como que si fuéramos solo material desechable. Es bueno de vez en cuando recordarnos que, por meternos solo en cosas mortales, resultará que hasta nuestro recuerdo se perderá. La experiencia de Jesús nos manifiesta que nuestra muerte puede transformarse en resurrección si nuestra vida ha sido un servicio a los demás. Monseñor Romero, que se reconocerá oficialmente santo en los meses venideros, lo decía: “Si me matan resucitaré en el pueblo salvadoreño”. No venimos del polvo sino de la vida que se va perfeccionando sin cesar: para esto existimos.

Sí, hay que cambiar esta celebración del Miércoles de Ceniza. Pero sabemos que solo se cambia lo que se sustituye. Es fácil reírnos de las tradiciones pasadas con las que vivieron y por las que aprendieron a luchar nuestras abuelas y abuelos. Por estas devociones religiosas, buscaban conservar el sentido de la comunidad, del compartir, de la honestidad, de la participación, de la entrega hasta el don de la vida. No perdamos tiempo en condenar ritos del pasado; construyamos un presente mejor a partir de los valores que nos dejaron, porque parece que al dejar tradiciones y creencias dejamos también los valores que las acompañaban. Hoy los ricos son cada vez más ricos, y los pobres más numerosos y más pobres. Se quería que la Segunda Guerra Mundial fuera la última y los países de Europa y Estados Unidos que proclamaron el deber de la paz y los derechos humanos son los primeros en crear nuevos conflictos en varios continentes y en la misma Europa.

¿Cuál es el mundo que construimos nosotros y sobre qué valores? Los valores de nuestros antepasados siguen válidos: la comunidad, el compartir, la honestidad, la participación, la entrega hasta el don de la vida. Creamos nuevas expresiones, nuevas celebraciones, nuevos espacios de fraternidad y de justicia. Si no, ¿qué quedará de nosotros? Ni polvo, ni Miércoles de Ceniza ni recuerdo siquiera de que hayamos existido. ¿A qué huelen nuestras iglesias: a ovejas y a pobres o solo a incienso y ceniza? ¿A qué huelen nuestras casas: a dignidad y valentía o solo a televisión basura y comida chatarra?

miércoles, 18 de febrero de 2015

Francisco denuncia a "los empresarios de la muerte" que venden armas a los países en guerra


(RV/RD).- "Ofrecemos esta misa por nuestros 21 hermanos coptos, degollados por el único motivo de ser cristianos". Fueron las palabras del Papa Francisco al comienzo de la misa matutina en la casa de Santa Marta. "Oremos por ellos - prosiguió el Pontífice - que el Señor como mártires los acoja, por sus familias, por mi hermano Tawadros, que sufre tanto".

"Sé para mí, defensa, oh Dios, roca y fortaleza que me salva, porque Tú eres mi baluarte y mi refugio; guíame por amor de tu nombre", fue la oración de Francisco.

Todos nosotros somos capaces de hacer el bien, pero también destruir cuanto Dios ha hecho. Lo dijo el Papa Francisco en la Misa matutina en Casa Santa Marta. El Papa, deteniéndose en la primera lectura que narra el diluvio universal, observó que el hombre es incluso capaz de destruir la fraternidad y de aquí nacen las guerras y divisiones. Por tanto, condenó a los "empresarios de la muerte" que venden armas a los países en conflicto para que la guerra pueda continuar.

"El hombre es capaz de destruir todo lo que Dios ha hecho". El Papa Francisco desarrolló su homilía moviendo del pasaje dramático del Génesis que muestra la ira de Dios por la maldad del hombre y que precede al diluvio universal. El hombre, constató con amargura, "parece ser más poderoso que Dios", es capaz de destruir las cosas buenas que Él ha hecho.

En los primeros capítulos de la Biblia, prosiguió, encontramos muchos ejemplos - de Sodoma y Gomorra, a la Torre de Babel - en que el hombre muestra su maldad". Un mal que anida en lo íntimo del corazón.

"‘Pero padre, ¡no sea tan negativo!' dirá alguno. Pero es la verdad. Somos capaces de destruir también la fraternidad: Caín y Abel en las primeras páginas de la Biblia. Destruir la fraternidad. Es el inicio de las guerras. Los celos, las envidias, tanta avidez de poder, de tener más poder. Sí, esto parece negativo, pero es realista. Tomad un periódico, cualquiera - de izquierda, de centro, de derecha... cualquiera. Y veréis que más del 90% de las noticias son noticias de destrucción. Más del 90%. Y esto lo vemos todos los días".

"¿Pero qué sucede en el corazón del hombre?", se preguntó Francisco. Jesús, dijo, nos recuerda que "del corazón del hombre salen todas las maldades". Nuestro "corazón débil", prosiguió, "está herido".

Hay siempre, añadió, una "voluntad de autonomía": "Yo hago lo que quiero, y si quiero esto, lo hago. Y si para esto quiero hacer una guerra, ¡la hago!"

martes, 17 de febrero de 2015

Francisco, sobre los coptos decapitados: "Han sido asesinados por el mero hecho de ser cristianos"

La Iglesia copta lo califica de "crimen abominable". Los musulmanes lo tildan de "barbarie"

RD.- "Han sido asesinados por el mero hecho de ser cristianos". Este ha sido el comentario, lleno de dolor, del papa Francisco, esta mañana, ante la noticia de la decapitación en Libia de 21 coptos egipcios por parte del Estado Islámico (EI).

El Pontífice ha alterado el discurso que tenía preparado, con motivo del encuentro en el Vaticano con representantes de la Iglesia Reformada de Escocia, y ha improvisado unas palabras en castellano para insistir en la tragedia que están viviendo los cristianos, víctimas del fanatismo religioso, en muchos países.

"Me permito recurrir a mi lengua materna para expresar un hondo y triste sentimiento. Hoy pude leer la ejecución de esos 21, 22 cristianos coptos. Solamente decía "Jesús ayúdame". Fueron asesinados por el sólo hecho de ser cristianos. Usted hermano en su alocución se refirió a lo que pasa en la tierra de Jesús. La sangre de nuestros hermanos cristianos es un testimonio que grita. Sean católicos, ortodoxos, coptos, luteranos, no interesa: son cristianos. Y la sangre es la misma, la sangre confiesa a Cristo. Recordando a estos hermanos que han sido muertos por el sólo hecho de confesar a Cristo, pido que nos animemos mutuamente a seguir adelante con este ecumenismo que nos está alentando el ecumenismo de la sangre. Los mártires son de todos los cristianos, recemos unos por los otros". (Traducción de Il Sismografo).

Ante el drama de la persecución, Jorge Mario Bergoglio instó a reforzar el ecumenismo. "Sean católicos, ortodoxos, coptos, luteranos, no importa, ¡son cristianos! -subrayó el Papa-. Y la sangre es la misma. La sangre testimonia a Cristo".

Durante el pontificado de Benedicto XVI y también en el actual, la supervivencia de los cristianos en Tierra Santa y la amenaza mortal que sufren las minorías cristianas en países de África y Asia ha sido una cuestión prioritaria de la Santa Sede, que se expresa continuamente a través de discursos, gestiones diplomáticas y viajes papales.

Francisco ha aludido al problema, con palabras claras y contundentes, en sus visitas a Tierra Santa, a Albania y a Turquía. En varias ocasiones ha pedido a los líderes religiosos musulmanes y a los dirigentes políticos de sus países condenas inequívocas de los actos terroristas y de la persecución a las minorías.

Los portavoces vaticanos siempre tratan de quitar importancia a las amenazas directas del EI, en cuyos vídeos propagandísticos, con truculentas imágenes, anuncian que su objetivo es la conquista de Roma. Un supuesto complot para atentar contra Francisco durante su reciente visita a Filipinas no fue confirmado, aunque quedaron dudas debido a las declaraciones del exjefe de los servicios secretos filipinos.

La iglesia copta declaró que confiaba en que El Cairo no dejaría sin castigo a los autores de "ese crimen abominable". Al Azhar, una de las más prestigiosas instituciones teológicas del islam sunita, calificó, por su parte, de "barbarie" la decapitación de los coptos.

Los actos de los yihadistas suscitaron una vez más el rechazo de la comunidad internacional. Washington condenó "el asesinato abyecto y cobarde de 21 ciudadanos egipcios", considerando que "la barbarie de ISIS no tiene límites".

El presidente francés, François Hollande, cuyo gobierno debe firmar este lunes la venta de 24 cazas Rafale a Egipto, "expresó su preocupación frente a la extensión de las operaciones" del grupo yihadista a Libia.

España expresó este lunes su "indignación y repulsa" por el asesinato de 21 egipcios cristianos coptos en Libia a manos de terroristas del autodenominado Estado Islámico (EI), quienes al reivindicar este "abyecto crimen", manifiestan su "motivación de odio religioso".

Según informó Exteriores en un comunicado, el Gobierno manifestó su "intensa repulsa" por los "crueles asesinatos" de estas "personas inocentes", al mismo tiempo que trasladó su "profundo pesar" a sus familias y allegados, así como al pueblo y a las autoridades de Egipto.

En ese sentido, el gabinete de Margallo hizo un llamamiento a todas las partes interesadas en Libia a "dejar de lado sus diferencias" para enfrentarse a la amenaza terrorista.

lunes, 16 de febrero de 2015

¿Soldados desconocidos?


Ramiro Díez

No existen soldados desconocidos. Debajo de cada uniforme palpita un hijo, un hermano, un amante. Los soldados desconocidos son enviados a la guerra por criminales conocidos: mandatarios que saldrían corriendo al primer ruido, y que no imaginarían a sus propios hijos en combate. Con los ajenos es distinto. Esos no importan. Uno que no importó y que fue a la guerra, se llamaba Eddie Slovick.

Había sido un niño problema. Alguna vez, a los 12 años, entró disfrazado a un local, pidió 4 panes, y sin pagarlos corrió para su casa, porque ese día no había nada para desayunar. En la carrera perdió el disfraz y, capturado, terminó en un correccional. Un día, ya en libertad, conoció a la mujer de sus sueños. Era una trigueña de ojos claros y sonrisa luminosa.

Se llamaba Antoinette Wisniewski, sufría de epilepsia, tenía una pierna más corta que la otra, y una parálisis infantil le impedía caminar bien. Eddie la amó con toda su alma desde el primer momento. Como en los cuentos, se casaron y fueron felices. Y como en los cuentos de terror, enseguida llegó la Segunda Guerra Mundial y Eddie fue reclutado para el ejército, aunque era considerado “no apto”.

En medio de muertes, heridos, gritos desgarradores y pesadillas, Slovick le escribió a su esposa: “No tengo por qué matar a quien no conozco, ni hacerme matar por él. Tú y yo llevamos un año casados y no soporto la idea de no volverte a ver. Quiero tener hijos que sean felices a nuestro lado y dormir abrazado a ti. No es mucho pedir. ¿Qué hemos hecho para que nos obliguen a matar y a morir? Tengo miedo. A esta hora, los que nos mandan a la guerra, están felices con sus familias. Acá llevamos 72 horas sin comer, sin gota de agua, en una trinchera inundada de muertos y pantano”.

Era tanta la angustia de Slovick, que durante los 372 días en el ejército, escribió a su esposa 376 cartas. Finalmente, tomó una decisión heroica: desertó del ejército, como lo hicieron casi dos millones de soldados durante la guerra. Pero a Slovick fue al único que no le perdonaron. En una carta estremecedora, Slovick pide clemencia al general Eisenhower, le habla de su matrimonio, de su miedo, del amor. Nunca le contestó. A Slovick lo fusilaron enseguida, a sus 24 años.

Sus últimas palabras fueron: “No me matan por haber desertado, sino por haber robado un pan, cuando yo era un niño”. Antoinette, su viuda, se enteró un mes después, y murió 25 años más tarde. Pidió ser enterrada al lado de su esposo, y ambos reposan en Woodmere Cemetery, en Detroit. Esas dos tumbas juntas a nadie le interesan. La guerra es la guerra.

A diferencia de la vida, los asesinatos en el tablero siempre inspiran respeto. Son producto de la inteligencia, no de la canallada.