RESUCITO

RESUCITO

sábado, 22 de julio de 2017

Fray Marcos Rodríguez: ACEPTA QUE HAY CIZAÑA EN TU CAMPO


Fray Marcos Rodríguez
Mt 13, 24-43

La parábola de la cizaña es una de las siete que Mt narra en el capítulo 13. Como decíamos el domingo pasado, se trata de un contexto artificial. Como todas las parábolas es un relato anodino e inofensivo por sí mismo, pero que, descubriendo la intención del que la relata, puede llevarnos a una reflexión muy seria sobre la manera que tenemos de catalogar a las personas como buenos y malos. Mal entendida, puede dar pábulo a un maniqueísmo nefasto, que tergiversa el mensaje de Jesús. Bien y mal se encuentran inextricablemente unidos en cada uno de nosotros.

Empecemos por notar que el sembrador siembra buena semilla. La cizaña tiene un origen distinto. Este lenguaje debemos explicarlo. Según aquella mentalidad, hay un enemigo del hombre empeñado en que no alcance su plenitud. Pero la hipótesis del maniqueísmo es innecesaria. Durante milenios el hombre trató de buscar una respuesta coherente al interrogante que plantea la existencia del mal. Hoy sabemos que no tiene que venir ningún maligno a sembrar mala semilla. La limitación que nos acompaña como criaturas, da razón suficiente para explicar los fallos de toda vida humana.

La vida arrastra tres mil ochocientos millones de años de evolución que ha ido siempre en la dirección de asegurar la supervivencia del individuo y de su especie. A ese objetivo estaba orientado cualquier otro logro. Al aparecer la especie humana, descubre que hay un objetivo más valioso que el de la simple supervivencia. Al intentar caminar hacia esa nueva plenitud de ser que se le abre en el horizonte, el hombre tropieza con esa enorme inercia que le empuja al objetivo puramente egoísta. En cuanto se relaja un poco, aparece la fuerza que le arrastra en la dirección equivocada.

El objetivo de subsistencia individual y el nuevo horizonte de unidad que se le abre al ser humano no son contradictorios. En el noventa por ciento deben coincidir. Pero esa pequeña proporción que les diferencia no es fácil de apreciar. Como en el caso de la cizaña y el trigo, solo cuando llega la hora de dar fruto queda patente lo que los distingue. Es inútil todo intento de dilucidar teóricamente lo que es bueno o lo que es malo. La mayoría de las veces el hombre solo descubre lo bueno o lo malo después de innumerables errores en su intento por acertar en su caminar hacia la meta.

En el ser humano, el bien biológico individualista sería siempre bueno mientras no vaya contra el bien de los demás. Todo el esfuerzo que haga el ser humano por vivir mejor de lo que vive en una época determinada, sería estupendo si toda mejora alcanzara a todos los hombres, y no se consiguiera el bien de unos pocos a costa del mal de muchos. En el mundo que nos ha tocado vivir, podemos descubrir esa contradicción. El hombre, buscando su plenitud como individuo, arruina su plenitud como ser humano.

El punto de inflexión en la lógica del relato lo encontramos en las palabras del dueño del campo. “dejadlos crecer juntos hasta la siega”. Lo lógico sería que se ordenara arrancar la cizaña en cuanto se descubriera en el sembrado, para que no disminuyera la cosecha. Pero resulta que, contra toda lógica, el amo ordena a los criados que no arranquen la cizaña, sino que la dejen crecer con el trigo. Este quiebro, es el que debe hacernos pensar. No es que el dueño del campo se haya vuelto loco, es que el que relata la parábola quiere hacernos ver que otra visión de la realidad es posible.

No les deja crecer juntos porque el señor se siente generoso y perdona la vida a los malos. La única razón que el dueño aduce es “que podríais arrancar también el trigo”; precisamente por la dificultad de distinguirlos a simple vista. La primera lectura nos advierte que Dios obra con moderación porque todo lo puede. Jesús da un paso más y nos dice que Dios no tiene nada que perdonar. Nuestra posibilidad de fallar no le inquieta, en cambio a nosotros nos desconcierta. Dios no puede premiar ni castigar “a posteriori”, porque se ha dado a cada uno antes de que lleguemos a la existencia.

La respuesta del amo está fuera de toda lógica. Esto es lo que debería hacernos pensar. El trigo y la cizaña tienen que convivir a pesar de que son plantas antagónicas y lo que produce una, será siempre a costa de la otra. La cizaña perjudica al trigo, pero la realidad es que son inseparables. Aplicado al ser humano, la cosa se complica hasta el infinito, porque en cada uno de nosotros coexisten juntos cizaña y trigo. Nunca conseguiremos eliminar del todo nuestra cizaña. Solo tomando conciencia de esto, superaremos el puritanismo y podremos aceptar al otro con su cizaña.

Esta mezcla inextricable no es un defecto de fabricación, como se ha hecho creer con mucha frecuencia; por el contrario, se trata de nuestra misma naturaleza. Dejaríamos de ser humanos si anularan nuestra posibilidad de fallar. No solo es absurdo el considerar a uno bueno y a otro malo, sino que el solo pensar que una persona se pueda considerar perfecta, es descabellado. Querer arrancar la cizaña es una tentación, que demuestra la falta de confianza en uno mismo.

También hoy Jesús, a petición de sus discípulos, explica la parábola. Una vez más, no se trata de una explicación de Jesús, sino de un añadido de la primera comunidad, que convirtió las parábolas en alegorías para poder utilizarla como instrumento moralizante. En la explicación que el evangelio da de esta parábola, se ve con toda claridad la diferencia entre parábola y alegoría. Podemos apreciar cómo se desvía el acento desde la necesidad de convivir con el diferente a la insistencia en que los malos serán quemados, con la intención de que el miedo a ser chamuscados nos haga mejores.

Si a través de veinte siglos, la Iglesia hubiera hecho caso de esta parábola, ¡cuántos atropellos se hubieran evitado! Tanto en la doctrina como en moral, se ha perseguido al que discrepaba de la oficialidad, solo por el afán de conservar la pureza legal, que tanto preocupa a los dirigentes. Se ha excomulgado, se ha desterrado, se ha quemado en la hoguera a miles de cristianos que eran bellísimas personas, aunque no coincidieran en todo con los cánones oficiales. Es patético, que a algunos de los que han sido sacrificados sin piedad, después se les haya declarado santos.

Aún tenemos pendiente un cambio en nuestra actitud ante el diferente. Hemos sido educados en el exclusivismo. Se nos ha enseñado a despreciar al diferente. Jesús sabía muy bien lo que decía a un pueblo judío que se creía elegido y superior a todos los demás. A pesar de la claridad del mensaje, muy pronto olvidaron los cristianos las enseñanzas de Jesús y reprodujeron el exclusivismo judío. Una sola frase resume esta actitud totalmente antievangélica: “fuera de la Iglesia no hay salvación”. Esta máxima (mínima) ha sido defendida todavía por el último Catecismo de la Iglesia Católica.


Meditación

Por mucho que nos empeñemos en impedirlo,
la cizaña y el trigo van a seguir creciendo juntos.

Si descubres los fallos en los que tropiezas cada día,
estarás en condiciones de aceptar a los demás con los suyos.

El objetivo del cristiano no es alcanzar la perfección,
sino aceptar al otro a pesar de sus fallos.

viernes, 21 de julio de 2017

Leonardo Boff: De la recesión económica a la depresión psicológica


Leonardo Boff

Estamos en una situación generalizada de crisis sobrepuestas unas a otras y en un ambiente de caos.

Los conceptos de crisis y de caos pueden ayudarnos a entender nuestra realidad contradictoria. Para ilustrar la crisis se usa la palabra china, que está compuesta por dos caracteres: uno expresa riesgo y el otro oportunidad. Efectivamente la crisis contiene el riesgo de desmontar un orden hasta degenerar en la barbarie, pero también puede representar la oportunidad de refundar un nuevo orden. Yo personalmente prefiero el origen filológico de crisis en el sanscrito: se deriva de la palabra kir o kri, que en sanscrito significa limpiar y purificar. De ahí viene la expresión acrisolar: limpiar todo lo que es accidental hasta que aparece lo esencial. Y crisol, recipiente que purifica el oro de las gangas. Las palabras en el chino y en el sanscrito son diferentes, pero el significado es el mismo.

Algo parecido ocurre con el caos según la cosmología contemporánea. Por un lado, es destructivo de un orden dado y por otro es constructor de un nuevo orden diferente. Del caos, nos dice Ilya Prigogine, Nobel de química (1977), nos vino la vida.

Aplicando estos sentidos a nuestra situación, podemos decir que la crisis generalizada y el caos dominante pueden, si no sabemos manejar su energía destructiva, degenerar en barbarie, y si aprovechamos la positiva, alumbrar una nueva configuración social de Brasil.

En el momento actual tenemos la oportunidad de cerrar el ciclo de un tipo de política que nos viene desde la colonia, basado en la conciliación entre sí de las clases acomodadas y siempre de espaldas al pueblo, hoy actualizada por un presidencialismo de coalición. Parece que este modelo de hacer política y de organizar el Estado, controlado por estas clases, que implica grandes negocios turbios y mucha corrupción, ya no puede seguir adelante. Es demasiado destructivo. Lava-Jato ha tenido el mérito de desenmascarar este mecanismo perverso y anti-social. Ojalá surja la posibilidad de una construcción social nueva.

Sin embargo, estas clases dieron el golpe parlamentario interesadas en prolongar este orden que garantizaría sus privilegios, con el propósito de desmantelar los avances sociales de las clases populares emergentes y de alinearse con la lógica del Gran Capital a escala mundial, hegemonizado por Estados Unidos.

Como observó Márcio Pochmann, uno de los mejores analistas de las desigualdades sociales y de la riqueza y pobreza del país, “la élite brasilera escogió el lado equivocado” (El golpe y la traición de las élites: https://goo.gl/QUpRZn )

En vez de asociarse a lo nuevo, a un nuevo arreglo político, económico y social, a la mayor iniciativa de desarrollo multilateral desde el final de la Segunda Guerra Mundial, iniciada en Eurasia, que propone una globalización inclusiva en la que nosotros a través del BRICS estábamos incluidos, escogió la alineación tardía con las fuerzas que detentan la hegemonía mundial bajo la regencia de Estados Unidos. El presupuesto de esta nueva iniciativa de Eurasia está estimado en 26 billones de dólares hasta el año 2030, e incluye a otras 65 naciones, que corresponden a casi 2/3 de la población mundial. Se crean oportunidades de desarrollo, comenzando por los países más necesitados. Aquí podríamos estar y no estamos por causa de nuestra ineptitud y nuestra subordinación.

Ese proyecto apunta hacia un nuevo orden mundial, una especie de keynesianismo global, innovador, con una posible mayor igualdad y justicia social, respetando la soberanía de las naciones.

El grupo en torno a Temer optó por el viejo sistema militarista e imperial cuya seguridad reside en bases militares distribuidas por todo el mundo. Están entre nosotros en Argentina, en Paraguay, en Chile, en Perú, en Colombia y también en Brasil a través de la cesión de la base de Alcántara en el estado de Maranhão.

La venta de tierras a extranjeros, especialmente allí donde existe gran abundancia de agua –por aquí pasa el futuro de la humanidad junto con la biodiversidad– hiere profundamente nuestra soberanía y ofende al pueblo brasilero, celoso de su territorio.

Una vez más estamos perdiendo la oportunidad del lado positivo de la crisis y el caos actuales. Desperdiciamos esta posibilidad única, por falta de un proyecto de nación libre y soberana. Usando una expresión de Jessé Souza, se debe a la “estupidez de la inteligencia brasilera” que está aconsejando a Temer.

El efecto se nota por todas partes: los 14 millones de desempleados, los 61 millones de morosos, la desindustrialización, los 33 navíos en construcción abandonados a la oxidación y la neocolonización impuesta que nos hace solo exportadores de materias primas.

Asistimos, anestesiados, a este crimen contra el futuro del pueblo brasileño. Temer, sometido a varios procesos, cuida de sí mismo en vez de cuidar del pueblo brasilero. Una ola de indignación, de tristeza y de desamparo se está abatiendo sobre casi todos nosotros. De la recesión económica estamos pasando a la depresión psicológica. Si no reaccionamos y no nos armamos de coraje y esperanza, la barbarie podrá estar solo a un paso. Nos negamos a aceptar este ignominioso destino.

jueves, 20 de julio de 2017

Padre Pedro Pierre: Hoja de ruta del Gobierno



Padre Pedro Pierre

El presidente Lenín Moreno acaba de hacerlo público su plan de gobierno. De esta manera nos sentimos fijados sobre las orientaciones que van a tomar las palabras, actividades y leyes que surgirán del Poder Ejecutivo. Se nos dice que se sustenta en dos pilares fundamentales: la sustentabilidad ambiental, es decir, el respeto al medio ambiente; y el desarrollo territorial, es decir, el crecimiento tanto de la producción como de la población en general. Luego se nos explica que este plan se organiza en tres ejes principales con nueve objetivos nacionales, o sea tres objetivos para cada uno de los tres ejes.

El primer eje compromete al Estado a “garantizar los derechos para todos durante toda la vida”. Nos alegra ver que se pone en el primer puesto al ser humano porque “es sujeto de derechos” y nadie debe sufrir discriminación. Es importante esta afirmación, ya que se va a buscar primero no un desarrollo financiero sino el crecimiento de las personas y este estará al servicio de ellas. Los objetivos de este primer eje apuntan, por una parte, a “garantizar una vida digna con iguales oportunidades para todas las personas”, por otra, a trabajar por “la interculturalidad y plurinacionalidad, revalorizando las identidades de las diversas nacionalidades” y, en fin, a respetar y hacer respetar “los derechos de la naturaleza para las actuales y las futuras generaciones”.

El segundo eje propone orientar “la economía al servicio de la sociedad” para lograr la vigencia de los derechos humanos. Los tres objetivos que apuntan a ello, primero, buscando implantar “un sistema económico social y solidario” en el marco de la dolarización, luego, impulsando la productividad para el crecimiento económico sustentable y redistributivo, y, en fin, desarrollando las capacidades productivas para lograr la satisfacción de las necesidades alimentarias y del desarrollo rural integral. Aquí notamos que se quiere dar prioridad al campo, tanto en crecimiento productivo como en su desarrollo humano. Pues es grande la brecha entre la ciudad y el campo, en particular en el mundo indígena.

El tercer eje apunta hacia “más sociedad y mejor Estado”, o sea, que vayamos constituyéndonos en una nación más integrada y relacionada, gracias a “un Estado cercano a la ciudadanía que brinda servicios públicos de calidad y con calidez. Para lograrlo, los objetivos propuestos son, primero, “una sociedad activa y participativa” motivada por el mismo Estado, luego, “la transparencia y la corresponsabilidad para una nueva ética social”, y, en fin, la soberanía, la paz y la integración latinoamericana y mundial.

Termina la presentación de este plan de gobierno con un llamado a “la participación ciudadana” para que aportemos nuestra colaboración. Se la facilitará mediante la organización de “doce foros ciudadanos, en todo el país, abierto para discutir sobre las temáticas del plan, cuyas propuestas se incluirán en el documento”. Eso nos da a entender que a partir de los diálogos llevados a cabo por el Gobierno y sus diversas instituciones: “llegar a acuerdos sostenibles y duraderos y proyectar al país hacia el Buen Vivir”.

Con este plan podremos demandar a nuestros gobernantes, a condición de cumplir con nuestra parte, la organización activa y propositiva. “Ayúdate y el Gobierno te ayudará”.

miércoles, 19 de julio de 2017

José M. Vidal: Los símbolos del obispo-poeta, Pedro Casaldáliga


José M. Vidal
Sao Felix do Araguaia

Como buen poeta y artista consumado, Don Pedro Casaldáliga vive rodeado de símbolos. Sencillos, pobres y austeros, como él, pero siempre bellos. Desde su casa, repleta de recuerdos, a su catedral, decorada por Cerezo, pasando por su capilla o sus objetos más cotidianos.

Este obispo siempre vivió como su gente. De hecho, no quiso tener nevera, cocina de gas o teléfono hasta que no lo tuvieron la mayoría de sus fieles. Y por supuesto, nada de palacio. Su casa, en el número 1310 de la Avenida Governador José Fragelli de Sao Felix no se distingue de las demás. Rectangular, con un tejado a dos aguas cubierto de uralita, revocada y pintada de color ocre y con un pequeño porche adosado.

Delante de la casa, un trocito de césped, con un cactus, varias plantas de aloe-vera, un arbusto, una enredadera y un viejo tronco seco y quemado, recuerdo de las famosas quemas de campos, para desforestar la selva, que siguen llenando el cielo de nubes en este época del año.

En el pequeño porche de entrada, tres macetas con plantas tropicales. Desde hace años, a la casa no se entra por la entrada principal, que solo la abre para ventilarla Doña Diolice, la señora que cuida de la casa y de la cocina de Pedro. Su segunda madre, que le mima tanto, que hasta aprendió a hacer tortilla española para su obispo.

La entrada es por la parte lateral y da directamente a la cocina. El interior de la casa no tiene techo. Se ven las uralitas viejas y humedecidas, y el ladrillo sin revocar. Las paredes se alegran con los cuadros y recuerdos del obispo, colgados por todas partes, excepto en el rincón reservado a la cocina grande de butano.

Hay dos estanterías, para colocar los perolos y los platos de duralex, y un mantel de cuadros blancos y azules colgado en una pared, con bolsillitos, para colocar la cubertería. Una mesita para los cántaros del agua y otra, para los desayunos, con taburetes.


A la derecha de la puerta de entrada a la cocina, una mesita para el teléfono. A su lado, una foto de una mujer joven y guapa con un niño en brazos y la clásica cerámica con una frase: "Al entrar, Dios te bendiga. Al salir, Dios te acompañe". Y, en la puerta que da al patio, un cartel con la foto del Papa y una de sus frases: "Ninguna familia sin casa, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos". Los viejos lemas de Casaldáliga ahora retomados por el propio Papa de Roma.

La casa dispone asimismo de un saloncito, con las paredes tapizadas de recuerdos: las gorras de las distintas campañas reivindicativas, el cuadro de la Misa de los Quilombos, el Cristo y el Francisco de Asís de Maximino Cerezo, un cuadro de Neruda y otro de Chaplin, un remo parecido al que utilizó de báculo del día de su ordenación episcopal y un sombrero sertanejo, como el que usó de mitra. Porque este obispo nunca utilizó mitra ni báculo ni anillo.

El anillo dorado, que le mandó Pablo VI para su consagración episcopal, se lo regaló a su madre y él se puso (y lo sigue llevando desde entonces) un anillo de tucum (palmera), símbolo de la opresión de los indios.

En una estantería, hay cruces de colores, diccionarios y libros en catalán, pequeñas esculturas de madera y todo tipo de premios que recibió en todo el mundo a lo largo de su vida.


Su habitación y sus libros de cabecera

En la estancia contigua, su pequeña habitación, con una cama estrecha y un colchón con muchos años. Justo en la pared de al lado de la cama, la foto del mártir que le salvó la vida, Joao Bosco, y, encima de la cama, sus libros de cabecera en todos los sentidos. Sus preferidos, los que hojeaba y consultaba a menudo.

Repasarlos es como desvelar el secreto de sus fuentes. Hay libros de Ernesto Cardenal y de César Vallejo. Dos obras de González Faus, 'La Humanidad nueva' y 'Proyecto de hermano'; 'Símbolos de libertad' de José María Castillo; Mysterium Liberationis en dos volúmenes; El 'Jesús' de Schilleebeeck; el clásico de Galeano 'Las venas abiertas de América Latina'; 'Cristianismo y religiones' de Dupuis; 'Nuevo socialismo y cristianos de izquierda' de Rafael Díaz Salazar; 'Cristo libertador' de Jon Sobrino; o 'Los Herman os Karamazov' de Dostoyevsky.

Su vieja Lexikon 80, la máquina en la que escribió todos sus libros, homilías, discursos y poemas, se conserva en el archivo de la Prelatura, donde guardan la memoria del obispo de los pobres.

La parte superior de la estantería de su habitación está repleta de recuerdos, entre los que sobresale el crucifijo en forma de hoz y martillo del jesuita boliviano Espinal, que hizo famoso Evo Morales, al regalárselo al Papa Francisco, en su reciente visita al país andino.


En la otra habitación de la casa, una cama y un armario, en el que se conservan sus paramentos litúrgicos. El alba de las grandes ocasiones, dos estolas de colores, el cáliz, la patena y el copón de madera.

Con el tiempo, la casita sin revocar fue creciendo hacia la parte trasera, con un patio cubierto y abierto, que hace las veces de comedor y donde pasa la mayor parte del día Don Pedro, sentado en su silla baja, mientras las gente pulula a su alrededor, cada cual atento a sus quehaceres.

En el jardín trasero, la capilla, en forma de corazón abierto al mundo. Rodeada de plantas y de taburetes de madera entorno a un pequeño altar. Toda de ladrillo visto. En el frontal, el sagrario de colores. A la derecha, la Virgen. A la izquierda, una escultura de madera del mapa de Africa con esta leyenda: 'Crucificada'.

Al lado, un Cristo negro y debajo una cajita de hojalata, un tesoro. Al abrirla, aparecen dos reliquias: un trocito de sotana ensangrentada de monseñor Romero y un trocito de un hueso de Ignacio Ellacuría. Dos de sus mártires de la liberación. Sangre derramada por los pobres. Por debajo, un cesto con una Biblia abierta. Como si el pan de la Palabra floreciese con las sangre de los mártires.


La catedral pintada por Cerezo

Desarma por su belleza sencilla. Por fuera, parece una iglesia típica de barrio, con una campana colgada al lado. Pero, ya de entrada, destaca un gran mural de azulejos de la Virgen de la Asunción, que ocupa la parte superior de la fachada. Y una puerta de madera, repleta de símbolos en cada uno de sus cuadrantes.

En uno de ellos, por ejemplo, aparece un remo y un hacha en forma de cruz, con el río debajo. En otro, el mate que toman los indios.

Al abrir la puerta, un bofetón de belleza, color y simbolismo de la espiritualidad de la liberación. Maximino Cerezo en todo su esplendor y su mural tantas veces visto, pero nunca admirado de cerca. En la parte superior, el Espíritu Santo en forma de paloma que cubre a los crucificados que portan la cruz hacia Cristo resucitado.


La procesión sale de las chozas. Está formada por una representación elegida de pobres: un indio, un negro, un campesino...Cargan con la cruz, pero con la confianza que les da el resplandor del Cristo resucitado, que se levanta por encima de las alambradas. Un mural, que resume a la perfección la vida de este obispo diferente, dedicado a las causas de los pobres, jugándose la vida por ellos, con ellos y como ellos.

En la parte posterior del mural y del altar de la 'catedral', la capilla ante la que rezaba, a menudo, Casaldáliga. Su pozo de Jacob, su remanso de paz, donde se encontraba a solas con su Dios, cargado con el llanto y el grito de los suyos. Quizás por eso, al lado del sagrario, Maximino Cerezo pintó está frase: "Yo soy el pan de vida". Y Casaldáliga lo sabe bien, no en vano se pasó la suya repartiéndolo a los preferidos del Señor.


Mis insignias episcopales


TU MITRA

será un sombrero de paja sartanejo;
el sol y la luna;
la lluvia y el sereno;
el pisar de los pobres con quien caminas
y el pisar glorioso de Cristo, el Señor.

TU BÁCULO

será la verdad del Evangelio
y la confianza de tu pueblo en ti.

TU ANILLO

será la fidelidad a la Nueva Alianza del Dios Liberador
y la fidelidad al pueblo de esta tierra.

No tendrás otro ESCUDO
que la fuerza de la Esperanza
y la liberdad de los hijos de Dios.

No usarás otros GUANTES
que el servicio del Amor.

martes, 18 de julio de 2017

Sicsal: Comunicado de solidaridad con Cuba


Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los Pueblos de América Latina 
Sicsal 

CONSIDERANDO QUE:

– Desde hace más de 50 años venimos admirando la dignidad, la valentía y la entereza del pueblo cubano que ha podido construir un modelo social muy diferente al capitalismo y a la economía de mercado y, con ello, ha generado esperanza entre los sectores más excluidos de Latinoamérica y del mundo.

– En ese mismo período de tiempo hemos visto con indignación el injusto bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por parte de Estados Unidos contra Cuba.

– En 2014, el Presidente Barak Obama, en el marco de su política de diálogo, admitió el fracaso de las políticas norteamericanas contra la heroica Isla e impulsó, con el aplauso del mundo entero, un cambio entre las relaciones diplomáticas de ambos Gobiernos.

– Recientemente, la orden ejecutiva de Donald Trump, derogando la política de su antecesor Barak Obama hacia Cuba, significa claramente un retroceso histórico, un regreso a la política hostil y una contradicción con los valores diplomáticos internacionales.

MANIFESTAMOS:

– Nuestra solidaridad con el hermano pueblo de Cuba y con su Gobierno. Estamos seguros que, en esta situación, sabrán dar una nueva lección de madurez política, de sensatez diplomática y podrán conservar la independencia y soberanía.

– Condenamos la vuelta al pasado que está impulsado el Sr. Donald Trump, consideramos que estos “muros” diplomáticos, políticos y económicos están, también, condenados al fracaso.

– En ese sentido, hacemos nuestras las palabras del Papa Francisco regresando de su viaje a Cuba y Estados Unidos: “Todos, todos los muros se derrumban: hoy, mañana o dentro de 100 años. Pero todos se derrumbarán. No es una solución. El muro no es una solución… Pero con el diálogo entre los países, deben encontrarlas. Los muros nunca son una solución; en cambio los puentes sí, siempre, siempre. No sé: lo que pienso acerca de los muros, de las barreras es que duran poco tiempo, mucho tiempo, pero no son una solución. El problema persiste, persiste aún con más odio.

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2015/september/documents/papa-francesco_20150927_usa-conferenza-stampa.html

Oramos para que se mantenga un diálogo de respeto y de cooperación, con beneficios para ambas naciones y pueblos, dentro de las naturales divergencias y dificultades históricas.

San Salvador, 25 de junio de 2017

– Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los Pueblos de América Latina (SICSAL)

– Coordinación Ecuménica de la Iglesia de las y los Pobres en El Salvador (CEIPES) ————————–
Coordinación Ecuménica de la Iglesia de los Pobres en El Salvador
CEIPES
 La Iglesia se predica desde los pobres y no nos avergonzamos nunca de decir: “La Iglesia de los pobres”, porque entre los pobres quiso Cristo poner su cátedra de redención.

(Mons. Romero. 24/XII/78; VI.76)
ceipes@terra.com

lunes, 17 de julio de 2017

Anastasio Gallego: "Una etapa de esperanza se abre en Ecuador"


José Manuel Vidal

De origen español, Anastasio Gallego fue rector de Universidad en Guayaquil, educador, creador de comunidades y experto en diálogo ecuménico. Con él, hablamos de sus proyectos, de Ecuador, de la situación política y social, de la Iglesia ecuatoriana y su papel en la sociedad, y de los nuevos aires que soplan en el país. "Una etapa de esperanza se abre en Ecuador", asegura.

Anastasio, bienvenido. Has sido rector de la Universidad Técnica Federico Santamaría. Del campus de Guayaquil. Y ahora, ¿qué haces?

Sigo en la universidad, ayudando en algunas cosas. Y en otra serie de actividades que me van saliendo por ahí, porque se enteran de que estoy más libre de trabajo burocrático. Actividades creo, que importantes en este momento, tanto para el país en general como para la Iglesia en particular.

¿Sigues vinculado a actividades eclesiales?

Sí.

¿En concreto?

Vamos a cumplir dos años con unas reuniones que empezamos cuando hubo la campaña electoral y decidimos seguir. Somos grupos de casi todas las provincias del país que nos reunimos para hacer una reflexión sobre la realidad, la coyuntura y también qué hacer al interior de la Iglesia.

Una plataforma de grupos de todo el país que hace una reflexión desde la fe, sobre la situación política.

Y desde los pobres.

¿Está dando algún resultado práctico?

Yo diría que sí, aunque no es lo que pretendemos. Lo que pretendemos es no perder la coordinación, mantenerla impulsando la reflexión teológico-pastoral e ir unificando algunas líneas, después de la avalancha que hemos tenido durante bastantes años, muy conservadora, en la Iglesia, más bien en la jerarquía.

¿Se está notando cierto cambio en esa línea?

Sí. Aunque no creo que vaya a profundizarse realmente mucho, puesto que la mayor parte de los obispos fueron nombrados en últimos diez años con la presencia del nuncio que acaba de irse para Eslovaquia.

Estaréis muy contentos con la salida del nuncio, me imagino.

Con un contento aguantado para ver quién llega.

¿No tenéis ni idea, todavía, de quién puede ser?

Por lo menos hasta que yo me vine, no había noticias.

El nuncio se acaba de despedir. He visto alguna foto despidiéndose de Lenín Moreno. ¿No?

Sí. lo mandaron a Eslovaquia.

Que Dios vaya con él, porque os traía fritos desde hace años.

Que le encuentre, más bien, en Eslovaquia... Pero creo que va a marcar mucho, porque el promedio de edad de los obispos es de 59 años. Son datos que estuve sacando antes de venir.

Es un episcopado muy joven.

Sí, hay obispos con 45 años. Quiere decir que hay obispos para largo. Y el arzobispo de Quito ya ha presentado la renuncia. Por edad, entiendo.


Monseñor Trávez. Y estáis esperando la sucesión.

Sí, a ver qué movidas pueden haber ahí y qué cambios pueden darse. Pero, bueno, haya o haya cambios, creemos que desde abajo hay que seguir trabajando.

Esa sucesión, ¿estará todavía pilotada por el anterior nuncio?

Esperemos que no porque, de todos modos, en la última reunión de la Conferencia Episcopal, en la renovación, hubo hechos que pueden llamar un poco la atención: uno, que por primera vez, un vicario apostólico es elegido presidente de la Conferencia Episcopal. 

¿Quién es?

Un español, Monseñor Arellano; el vicario apostólico de Esmeraldas. Y luego, el vicepresidente de la Conferencia es el arzobispo de Guayaquil.

Tu amigo monseñor Cabrera. ¿Cómo está funcionando? Había muchas expectativas puestas en él.

Diría que muy bien. Sacó una carta con motivo de la segunda vuelta de la campaña electoral, que estaba siendo muy polarizada. Los dos candidatos pidieron reunirse con él. Él promovió el diálogo. Quedó en un muy buena posición, la de un hombre abierto al diálogo que está cercano a la gente. Creemos que hay cosas interesantes ahí. Está elaborando un plan pastoral con los cuatro ejes de Aparecida.

¿Muy en línea con Francisco?

Sí.

Tiene que ser, o es ya una de las grandes figuras de la Iglesia ecuatoriana. Y ahora, por lo que dices despunta la figura de Arellano, que podría entonces, si se le ha elegido presidente de la Conferencia...

Le queda poco tiempo a Arellano porque, si mal no recuerdo, tiene 71 años y está en una diócesis muy difícil.

O sea, que su cambio a Quito no sería muy probable.

No creo, porque el vicariato de Esmeralda está confiado a los padres combonianos, y él está ahí como vicario por ser comboniano. No lo veo como para que lo manden a Quito.


Y no quedaría bien, un español.

Supongo que estará nacionalizado. Pero está en una provincia muy difícil porque es fronteriza con Colombia, en la zona más dura del Chocó: Tumaco. Allí, en este momento, con la firma de los acuerdos de paz hay un resurgir fuerte de los movimientos paramilitar y narco. Y es una frontera muy difícil y muy porosa donde el tráfico de drogas es fuerte, y donde ya hay algunas denuncias de que los paras están controlando o apoderándose de casi todos los ríos.

A nivel político, se abre también una etapa de esperanza, un horizonte que no teníais muy claro de si iba a salir Lenín, o si no.

Yo creo, aunque depende de con quién hables, que era casi ineludible que ganara Lenín, porque tenía una gran posibilidad. De hecho, en la primera vuelta, por décimas no llegó a la diferencia de diez puntos sobrepasando el 40%, por lo cual no hubiera habido segunda vuelta.

Hubo entonces segunda vuelta, que provocó una polarización muy fuerte en Ecuador. De tal modo que hasta en los círculos de amistades y familiares había que poner normas para no hablar de política. Para que no se rompiera la amistad.

Fue muy fuerte. Creo que -a lo mejor digo una barbaridad, pero la creo- intentaron seguir el libreto de Venezuela. Y cuando digo “intentaron”, me refiero a la derecha. Y calentar las calles, incendiarlas, hablar de fraude electoral cuando no había ni razón de ser para ese fraude.

No era la primera vez que la distancia entre los dos candidatos era tan corta, y la política del Gobierno fue no confrontar. Con lo cual, se fue vaciando la calle y lograron parar. Pero el libreto se veía clarísimamente.

Y en estos momentos, ¿está consolidada la figura del nuevo presidente?

Es muy temprano. El sábado va a cumplir un mes en el poder. Y no es después de un periodo normal de cuatro años; es después de un periodo de diez años de una figura muy fuerte como es Correa, con un idea personal y una imagen realmente poderosa.

Carismática.

De hecho, él deja la presidencia después de diez años de gobierno, con más del 60% de aceptación. Si hubiera habido reelección, sin duda hubiera ganado en la primera vuelta.


¿Se va a quedar en el país? ¿Se va?

Acabo de saber, esta mañana, que ya anda por Bolivia. Creo que se va a convertir -de hecho ya lo es- en un conferenciante de su propia experiencia en Ecuador.

Dice que va ir a Bélgica porque su mujer es de allí, y que quiere descansar. Yo lo veo un poco difícil, primero porque creo que puede aportar mucho desde su experiencia: desde el manejo de la economía, el la política, de la configuración de lo puede ocurrir en América Latina...

No sabemos si Lula puede participar en la elecciones. Tal y como van las cosas, yo creo que gana. En Argentina, pienso que Cristina Kirchner puede regresar con éxito.

¿Prevés que haya una vuelta a las revoluciones bolivarianas? Por llamarlas de alguna manera.

Es posible, si Lula puede participar. Creo que entraría un poco en la hegemonía de Brasil, que pienso que está muy tocada con el tema de Petrobras y Odebretch.

La corrupción.

Sí. Que todo el mundo sabe que es normal. Pero lo que llama la atención -o a mí por lo menos- es por qué le agarran a Petrobras y a Odebrecht.

¿Por qué dices que todo el mundo sabe que es normal?

Porque todas las empresas constructoras de grandes proyectos ganan con fraude, digamos. Repartiendo dinero.

¿Con sobornos?

Sí.

¿En todas partes?

En todas.

¿En América Latina, también?

Claro.

Hablabas de Venezuela, ¿conoces a fondo lo que está pasando?

Conozco un poco. Y la situación de Venezuela, creo que es de llorar. No sé cuánto va a durar y qué es lo que se pretende. Aunque podemos pensar en ello: después de lo ocurrido en toda la primera década del siglo XXI en América Latina, se pudo haber desequilibrado un poco el tablero mundial.

Por ponerte un ejemplo: es normal unas maniobras, que las llaman “maniobras unitas” entre las marinas de todos los estados americanos junto con EE.UU. Hubo un problema entre Venezuela y EE.UU. y este dejó de venderle repuestos para los aviones de las fuerzas aéreas. Entonces, Venezuela fue a Rusia a comprar.Y posteriormente hizo unas maniobras militares, con la armada rusa, en el Caribe.


Lógicamente, no era permisible en América, que la flota rusa hiciera ese tipo de maniobras. ¿Un desafío a EE.UU.?

De hecho, EE.UU. inmediatamente reactivó la IV Flota, que es la del Atlántico Sur.

Con Trump ¿la salida negociada, la salida democrática empeora?

La salida democrática..., primero, yo personalmente creo que todavía Venezuela es gobierno democrático. Que no guste, es otra cosa. Pero, si hay elecciones, que las cosas se debatan en las elecciones. Pienso que exacerbar -como se ha hecho- la situación en Venezuela, lleva una intención mucho más allá de lo que puede ser un gobierno. Me guste o no me guste Maduro, gana en las elecciones.

Lo cierto es, que el Vaticano parece que apunta a esa salida: que se convoquen elecciones.

Eso es lo lógico, aún cuando en los sistemas constitucionales de nuestros países no está tan previsto el adelantar elecciones. Aunque se puedan dar; creo que todo se puede negociar. Pero pienso que la derecha cometió muchos errores desde el principio. Por ejemplo, no presentar candidatos a la Asamblea. Lógicamente, hubo una mayoría aplastante del partido de Chávez e hicieron la Constitución sometiéndola a referéndum. Fue aprobada, hubo elecciones y fueron ganadas. Que no me guste ese gobierno...

Una de las cosas de fondo es, que Venezuela ha sido un país eminentemente rentista. Con una mentalidad rentista de vivir todos del petróleo. Yo recuerdo alguna vez estando en Venezuela oír decir: “espera, no han llegado las lechugas que traemos de Colombia o que traemos de Miami”. El hacer las compras semanales en Miami... ¿por qué? Porque había dinero; el petróleo cubría todo.

Cuando el Gobierno nacionaliza el petróleo, tiene fondos que no tenía antes e intenta cambiar la matriz productiva. E intenta producir allí. Y esa es la enorme dificultad.

Hay una cosa que es casi un chiste: un día, sacaron una publicidad de supermercados donde los anaqueles del papel higiénico estaban vacíos. Cuando uno se fija con más detalle, en la parte de abajo estaba lleno de servilletas. Había servilletas, pero no había papel higiénico.

¿Por?

Porque el papel higiénico no se fabrica en Venezuela, es importado. Lo que significa que pararon la importación.

¿Quién la paró?

El importador privado. Pero con eso tienes un efecto muy grande.


¿Hay riesgo de guerra civil?

No. Creo que no, pero que lo pueden exacerbar, sí. En todos los sitios puede haber un riesgo de guerra, si se exasperan las cosas. Estamos en un país que tuvo una guerra civil, en la antigua Yugoslavia hubo otra... No es tan difícil armar una guerra civil.

Normalmente, se dice eso porque las milicias populares están armadas. Y cuando los ejércitos han respondido, siempre, a los poderes económicos, no eran los poderes económicos armados. Qué hubiera sido de ellos sin las armas. Yo creo que lo que más duele en Venezuela es que el ejército no está con ellos.

Hemos perdido un amigo hace muy poco.

¡Ay! Acabo de perder otro hoy. Un líder del movimiento ecuménico uruguayo: Óscar Bolioli. Un gran hombre.

Se nos van los profetas.

No nos queda más que serlo nosotros.

Es verdad. Estamos hablando del hermano Patricio Cabezas, un franciscano y un luchador. Un tipo entrañable y encantador. ¡Qué vacío ha dejado en Ecuador!.

Cada vez que nos reunimos, lo primero es acordarnos de Patricio porque era el impulsor de esta movida que te comentaba de grupos de reflexión. Él fue el que inició la convocatoria de el de Ecuador. Pero nunca aparecía en público. Y con una muerte tan..., no sé cómo decirte. ¡Cómo nos engañó a todos! Porque nos engañó.

¿Tú crees que él sabía que el desenlace era inminente?

Sí. Yo estoy seguro. Lo digo después de lo que pasó, de cuando me dijo, el mismo día que murió: “mira, voy a dejar arreglado todo que mañana ingreso para que me operen” Eran los días de carnaval, y le habían dicho que le operaban cuando pasara.

Estoy convencido de que le mandaron a la casa porque no había casi posibilidades de que saliera con vida, que resistiera la operación. Y de que que no había casi posibilidades, o muy pocas de que no saliera tetrapléjico.

En verdad, cuando el sobrino lo encontró muerto, estaba destrozado. Estaba tostado pero se encargaba de engañarnos, nos decía que se cuidaba, que le dieron tal tratamiento, que le iban a operar...

Era un hombre que nunca pensó en él; era para los demás, totalmente.

Muy poca gente, si es que hay alguno, sabe cómo vivía.

Queda la huella de su ejemplo, queda su referencia. 

Quedamos los amigos y el recuerdo que deja. Y la inspiración: un ejemplo -como alguna vez alguien dijo- no admirable, sino imitable.

A él nos encomendamos. Muchísimas gracias.

domingo, 16 de julio de 2017

Monseñor Casaldáliga: "Gracias por venir a verme. Sigue siendo profeta"


José M. Vidal
Sao Felix do Araguaia

"Te quiero, Ángel. Gracias por venir a verme. Sigue siendo profeta". Con estas tres frases apenas balbuceadas, recibió Pedro Casaldáliga al Padre Ángel en su casita de Sao Félix do Araguaia, mientras le cogía el cuello y le acariciaba suavemente las manos. Emocionados los dos hasta las lágrimas, después de tantos años de ausencia o de presencia lejana. Sólo se habían visto una vez, en Roma, en 1988, pero la solidaridad los conectaba permanentemente.

Lúcido, con sus ojos azules a los que no se le escapa detalle, Casaldáliga habla con dificultad y tiene que moverse en silla de ruedas. El próximo 16 de febrero, el obispo de los pobres cumplirá 90 años. Suele decir que, en esta etapa de su vida, está a las órdenes del Parkinson, "mi superior general, porque siempre hago lo que él me ordena".

Con su cabeza ladeada, sentado en una silla, su mirada y sus manos lo dicen todo. Manos largas de pianista, a las que el Padre Ángel besa sin parar, mientras Don Pedro le acaricia y sus ojos dibujan una sonrisa emocionada. ¡Cuantas luchas distantes y, a la vez similares!

Lo primero que hace el Padre Ángel es pedirle su bendición para él y para Mensajeros de la Paz. Casaldáliga hace un signo en el aire con sus dedos temblorosos y balbucea unas palabras, que ni siquiera sabe descifrar Félix Valenzuela, el agustino que lo cuida y que fue su mano derecha y su vicario general durante más de 30 años.

Da igual, porque la química fluye entre ambos personajes, que intercambian a su manera durante más de 20 minutos en su primer encuentro. Y habrá más. El Padre Ángel le recuerda aquella vez que se encontraron en Roma hace ya tantos años o cuando le dieron el Príncipe de Asturias a Mensajeros, porque Casaldáliga se negó a ir a España a recogerlo. En 50 años solo dejó a los suyos en dos ocasiones. Porque sus pobres no viajan y porque temía que, si salía del país, no lo dejarían entrar.

El cura también le da las gracias por recibirlo. "He cumplido un sueño que acariciaba desde hace años", le dice, mientras saca de su famosa bolsa del Corte Inglés algunos regalos para Don Pedro. Por un lado, sangría y vino de La Rioja. Por otro, turrón duro y blando. Le habían dicho que le encantaba. De hecho, al final de la charla, Casaldáliga pidió el blando y se lo comió con miga de pan. Como en sus tiempos de niño en Balsareny.

El Padre Ángel también le enseña un libro con los poemas de Casaldáliga, de los primeros que publicó y que fue durante años uno de sus obras de cabecera. Le regala, asimismo, el último libro que se acaba de publicar en España sobre él, titulado 'Padre Ángel, la humildad y las rebeldía' (Planeta) de Lucía López Alonso. Casaldáliga lo cogió, examinó la portada con detenimiento, lo hojeó y, mirando al padre, le dijo: "Sigue siendo profeta".

Otro momento fuerte del encuentro entre los dos iconos de la solidaridad se produjo cuando el Padre Ángel sacó su teléfono y llamó al cardenal de Madrid, Carlos Osoro, para que pudiese saludar a Don Pedro.


"Un testigo del Evangelio"

-Le va a llamar el cardenal de Madrid, Carlos Osoro, le anuncia el Padre Ángel a Casaldáliga.
-Eso es mucho para mí, alcanza a decir el obispo.
-Déjese querer Don Pedro. Hay mucha gente, en España y en el mundo, que lo considera un santo y un profeta.

Y en el móvil del Padre Ángel suena las voz del cardenal Osoro:

-¿Qué tal Padre Ángel?
-Don Carlos, gracias por ponerse. Estoy en Sao Felix do Araguaia con Don Pedro Casaldáliga. Si le habla despacio y alto, lo puede oír.
-De acuerdo...Don Pedro, un saludo de parte del cardenal de Madrid, Carlos. Le admiro por muchas cosas, pero especialmente por su sencillez y por su manera de vivir el Evangelio en absoluta confianza con el Señor. Es usted un testigo del Evangelio.
-Gracias
-Conozco bien y tengo mucha amistad con los Claretianos, especialmente con el cardenal Fernando Sebastián, que fue mi profesor. Un abrazo fuerte y mi bendición,
-Igualmente. Un abrazo en comunión y esperanza.

Casaldáliga se emociona y, al devolver el móvil, el Padre Ángel aprovecha para decirle a monseñor Osoro:

-Don Carlos, ¿no cree que habría que promover a cardenal a Don Pedro?
-Claro que sí. Cuenta conmigo y con mi voto.

Entre los presentes se hizo un pequeño silencio agradecido y emocionado. Todos comparten la idea, que resume así el agustino Félix Valenzuela: "Sería justo y necesario que recibiese algún reconocimiento como figura y como referencia por parte de la institución, aunque a Pedro no le gustan los honores. Lo merece ese reconocimiento y, hasta puedo decir, que, en cierto sentido, lo desea y lo espera".


Y Eduardo Lallana, un laico de Soria, que también está presente en el encuentro, presidente de la Asociación Tierra sin Males, fundada para ayudar a Casaldáliga desde España, insiste en la idea y le pregunta a Casaldáliga: "¿Don Pedro, le gustaría recibir, al menos, una llamada del Papa?"

El obispo 'rojo' dice sí con la cabeza, pero añade, como para disculpar a Francisco, que ya le mandó un saludo por medio de otro agustino, que vivió con él muchos años, el Padre Paulo Gabriel, que, al verse en Roma con Francisco, le dijo que había estado 14 años con Casaldáliga. A lo que el Papa le contestó: "Dígale que lo llevo en el corazón".

Al día siguiente, tuvimos la suerte de poder compartir las eucaristía y el desayuno con Casaldáliga, que se encontraba incluso más vivaz que el día anterior. Contento de tener visita a su lado, incluso invitó a una vecina, vieja amiga y defensora de los derechos humanos, a que nos cantase una preciosa canción de Chico Buarque, titulada 'Sueño imposible'.

Después, visitamos los 'santos lugares' de Don Pedro, que seguramente pronto se convertirán en destino de peregrinación: su humilde casa-palacio, donde vive desde siempre, la hermosa capilla que proyectó para él el pintor de la Liberación, Maximino Cerezo, o su preciosa y sencilla catedral, también decorada por el mismo hermano claretiano, que lo siguió desde los albores de su misión en el Mato Grosso.


"Santo vivo"

Tres días intensos para el Padre Ángel. "Estoy feliz y emocionado, porque pude tocar a uno de mis santos vivos". Tras un viaje en avión y avioneta de más de 23 horas Madrid-São Paulo-Cuiaba-São Felix do Araguaia.

En la sacristía de su famosa iglesia de San Antón, abierta las 24 horas, el padre Ángel tiene los retratos de sus tres santos favoritos: Madre Teresa, Vicente Ferrer y Pedro Casaldáliga. Tres iconos de la solidaridad. Sus tres ejemplos, a los que quiere y a los que intenta imitar.

A los tres los conoció y trató en vida. Con los dos primeros compartió diversos momentos, lo bendijeron y asistió a sus exequias en la India. Le faltaba la bendición de Casaldáliga y la fue a buscar a la selva brasileña.

Se conocen desde hace muchos años. Concretamente desde 1988, el año en que Juan Pablo II obligó a Casaldáliga a ir a Roma en visita ad limina. No es que el profeta de los pobres no quisiese ver al papa polaco, sino que temía que el Gobierno de la dictadura brasileña no lo dejase regresar al país. Allí, en Roma, se saludaron por vez primera. El Padre Ángel iba acompañado de Enrique Miret Magdalena, a la sazón presidente nacional de la Junta de Menores.

El Papa Wojtyla, que lo recibió con prevención, terminó rendido a los encantos del obispo poeta y tomándose con él una botella de Rioja. "Salió contento de la entrevista", recuerda el Padre Ángel.

En 1994, le concedieron a Mensajeros de La Paz el premio Príncipe de Asturias de la Concordia y el padre Ángel se volvió a recordar del obispo-poeta y le mandó las 50.000 pesetas suyas y las 50.000 que le había regalado la también premiada tenista norteamericana, Martina Navratilova. Y, además, leyó, en el acto público de acción de gracias, el telegrama que le había enviado el obispo de los pobres: "Ángel, en estos momentos en que los niños son explotados y esclavizados, sigue defendiendo sus derechos". 


Desde entonces, el salto a la fama del Padre Ángel se concreta, convirtiéndose en otro icono de la solidaridad. Dos iconos españoles, parecidos y, a la vez, distintos y distantes. Uno, recorriendo el mundo. El otro, sin moverse de su selva de la que solo salió en seis ocasiones en toda su vida. La primavera para ir a ver al Papa de Roma por obligación. Y las otras, para ´bendecir´ las revoluciones castrista de Cuba y sandinista de Nicaragua.

Para el Padre Ángel, la visita a Casaldáliga fue una peregrinación al santuario-casa de "un santo vivo, la bondad personificada, un servidor pendiente de todos y de la visita y que decía cintinuamente a la señora que le ayuda en la casa: 'Cuídalos, son mis amigos'"

A pesar de su enfermedad, al Padre Ángel no siente pena por el obispo de los pobres, porque "tiene energía, sabe lo que dice y dice lo que quiere y sigue siendo fiel a su credo, a la utopía de Jesús y al Reino"

Otra cosa que le llamó la atención fue su "desgastarse y dar la vida por los pobres, asi como su forma de acariciar; de hecho, cuando me puso la mano en el cuello, se me quitaron todos los males".

A su juicio, "se ve que sigue queriendo mucho a la gente y que se deja querer, que no se considera un Patriarca ni mucho menos santo, aunque lo sea".

Eso sí, al Padre Ángel le duele un poco que "haya tenido que esperar a la llegada del Papa Francisco para sentirse amado y querido en su propia Iglesia, cuando la verdad es que su lucha desde joven fue como la de Cristo con el látigo en el templo".

El defensor de los indios, de los negros y de los campesinos pobres está ya varado desde hace años por opción y por el Parkinson en el otrora valle de los excluidos. El fundador de Mensajeros sigue peregrinando por las tragedias humanas del mundo

Dos luchadores que se despiden así:

-Bendígame, Don Pedro, le pide el Padre Ángel.
-Y tú a mí, contesta el obispo con su hilillo de voz.

Y se bendicen mutuamente, se desean la fuerza De Dios para seguir luchando por la solidaridad y la justicia, hasta siempre o hasta el cielo.